martes, febrero 19, 2008

mal del cuore, mal de amores

Entramos a la temida veterinaria de la mano de mi dueña y ¿qué me encuentro? Gustavo, el veterinario, no está allí. En su lugar hay una mujer. Yo estaba aterrado. Siempre estoy aterrado cada vez que voy a ese lugar. Nunca es para nada bueno. Imagínense que mi primera vez en esa veterinaria fue para que me quitaran mi ojo y me dejaran cual pirata mala pata. O, mejor dicho, cual pirata ojo tuerto. Pero esa es otra historia. Esta vez había una chica más o menos de la edad de mi dueña.
Silvina.
Aaaaah (suspiro).
Si vieran la delicadeza con la que me auscultó el pecho. Y lo dulce y tierna que estuvo cuando sugirió que me sacaran de la camilla metálica porque me veía muy nervioso.
Al despedirse me dijo: chau, Panchito, te portaste muy bien.
Ando mal del cuore. Pero esta vez ¡no es el soplido!

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah.

sábado, febrero 16, 2008

¿Cuántos años tengo?
Ni yo sabría decirlo. Los perros no medimos el tiempo de los humanos así que si ellos no lo saben menos lo vamos a saber nosotros. Como no se sabe cuánto tiempo fue el que transcurrió entre mi nacimiento y mi llegada a casa de los Rossis es medio complicado calcular mi edad exactamente. ¡Pero de ahí a agregarme tres años! Quiero decir, no sabemos exactamente cuanto tiempo transcurrió pero seguro que no fue más de un año.
El vet ha declarado que debo andar por los trece años. ¡Y yo que me creía un pendex de diez!
Ahora parece que nada de hacerme cansar, ni de tirarme la pelotita ni de emocionarme mucho.
Ando mal de cuore, amigos. ¡Lo que me faltaba!
Un soplido, dicen.
Ya estamos de vuelta, gente.

viernes, enero 25, 2008

Adiós a Pelucón

¿Qué tiene que ver un hamster con un perro?
A primera vista, nada.
Pero sólo a primera vista.
Si uno piensa mucho mucho mucho puede encontrar algunas semejanzas.
A Pelucón le gustaba comer (obvio).
A Pelucón le gustaba que lo mimen (más que obvio).
A Pelucón le gustaba un sillón color mandarina (y a qué perro no le gusta echarse una siestaza en el sillón del dueño, eh).
Era un ser chiquito capaz de meterse en los rincones más extraños de la casa.
Era un ser chiquito capaz de despertar un amor gigante en los humanos.

Murió Pelucón, el hamster más apuesto del mundo. Desde este humilde blog le deseamos un buen viaje a su cielo hamsteril.

jueves, enero 24, 2008

domingo, enero 13, 2008

Presentación en sociedad

Amigos, con ustedes, Momy.
Estuve mirando su blog y descubrí que cuando me pelan parezco un boxer chiquito.
¡Qué cosa!
En fin.
Bienvenido, Momy, al mundo blogger.

martes, enero 08, 2008

Dueños en falta

Aquí estoy, muchachos. ¡Sobreviví!
Vivito y coleando. Morfando de nuevo como un descosido. "Pancho aspiradora", me dicen ahora. Tengo todos los pelos en su lugar. ¡Y largos! Me está creciendo la melena de leoncito que tanto me gusta pero que me da calorrrrr. Mis dueños, bien gracias, unos desalmados totales. Se van de viaje, me dejan solo, por ende, me estreso y quiero llorar pero como no me sale y no tengo psicólogo me agarra demodexia y el ciclo recomienza. Alguien dijo que somatizo las cosas. Pero che, vamos, que no lo hago propósito. Ustedes, que me dejaron solo con el Rossi más chico que se vino de mala gana a cuidarme porque fue el único que se quedó por esta semana, son los culpables de mi abandono. Ese hermano tuyo, Florcita, que viene con olor a gato impregnado en toda su ropa. ¡Qué asco! ¡Olor a gato! Luchito, bañate, perfumate, sacate el olor de ese gato horrendo que metiste en tu departamento. ¡Desgraciado! Ese Felipe ya me las va a pagar. Por lo pronto, lo primero que hago cuando Luchito llega es lambetearlo por todos lados. No lo hago porque lo quiero (si es un maldito traidor...) sino tan sólo para declararle la guerra a Felipe. Lo lleno de besos y después me restriego contra su ropa y le dejo todos mis "bellos" pelos color caoba. ¡Tomá, Felipe! ¡Para que tengas! ¡A que no te esperabas un dueño con olor a Pancho! ¡Ja!
Lo único que me consuela es que mientras Luchito está aquí dándome agua fresca, comida y sacándome al parque, Felipe está solo en el departamento de Palermo extrañándolo.
O sea, sufre igual que yo.

viernes, diciembre 07, 2007

agradecimiento

¡Gracias a todos por la buena onda!

Pancho está mejorando y en breve volverá a escribir nuevamente.

Un beso a todos en la punta del hocico.

Flor.

miércoles, noviembre 28, 2007

¿Único en el mundo?

Otra vez, enfermísimo.
Las pulgas hicieron de las suyas. Me rasqué. Me rasqué y me rasqué.
Soy un perro, qué voy a hacer. No puedo no rascarme. Como sea: punto de infección y, ay, baja inmunidad, pocas defensas, todo es un punto más para la demodexia y un punto menos para mis días de salud.
Caray.
Caray.
¡Caray!
Parece que ya no aguanto los remedios. Mis dueños me han cuidado como han podido pero mi hígado va a estallar y todo lo que me dan por boca, hoy por hoy, lo vomito.
Mi veterinario ha dicho: "no existe en el mundo un perro de nueve años con demodexia juvenil que esté vivo". Soy un caso único. Especial. Todo es ensayo, prueba y error. Durante años probaron con todo: ¡hasta homeopatía!

Aún así, Gustavo, -es así como se llama el vet- me ha hecho una limpieza quirúrgica que duele como la madre que nos parió a todos. La demodexia se ha empecinado con mi cuello (no hagan chistes sobre mi cuello porque les aseguro que en este momento me duele). Me ha dado un protector hepático (sí, amigos, parezco un viejito, ahora me cuido el hígado), me ha dado una cremita antitodo (léase antimicótico, antiinflamatorio, antibacteriano etc.) menos antidemodéxica que es justamente lo que yo necesitaría pero, para eso, amigos, no hay remedio eficaz. Y un antibiótico. La famosa pastilla de endectocida la tomaré de por vida. Si es que ella no me destruye a mí primero. Lo mío es algo tan crónico que ya no sé si me voy a morir de demodexia o de los remedios contra ella. Ni vacunas me han podido dar por temor a que mi sistema inmune no lo resista.

Claro, ustedes preguntarán por qué no hay algo que mate al famoso ácaro. Todos convivimos con este ácaro. ¡Hasta los humanos! Todos, en alguna medida, vivimos "armoniosamente" con este ácaro. Pero sólo quienes tenemos las defensas bajas -por vaya a saber qué historial de vida- somos afectados por esta dolencia.

No es necesario que vuelva a explicar que al nacer me abandonaron, me dejaron librado a mi suerte, perdí un ojo, tuve una infección generalizada, estuve al borde de la muerte y me salvé por un pelito (el único pelito que me quedaba en el cuerpo).

Y aún así, amigos, a pesar de estar todo reventado por dentro (y por fuera porque les aseguro que mi aspecto no es de lo más lindo en este momento) me queda ánimos para escribir un poco.

Todo sea por mis Rossis.

En estos momentos no me gusta esto de ser único y especial en el mundo. Esto de ser viejo y tener un enfermedad de pendejo. Me gustaría ser un pequinés como todos los demás pequineses que tienen dos ojos, piel lustrosa y aire de reyes. ¿Qué aire de rey voy a tener yo?
Yo, hoy por hoy, me siento un mendigo. Un estropajo viviente.
Hasta mis dueños me miran con lástima.
Basta, eh.
Se acabó.
Yo digo que se acabó.
Me bajo de este teclado y me voy al parquecito.
A ver si hoy tengo suerte con algún pajarito.

martes, noviembre 20, 2007

Zumbido

No sé si ustedes saben pero nosotros, los pequineses, tenemos algo así como una insuficiencia respiratoria.
Es que con la nariz chata como la tenemos, imagínense lo difícil que nos resulta respirar. Es como si uno tratara de meter aire por un plato. Lo peor es que hacemos tal ruido cuando nos agarra este ataque que interrumpimos cualquier conversación que los humanos estén teniendo en ese momento. Nadie puede seguir hablando cuando el perrito de la casa está teniendo un ataque cuasi asmático, de esos que si te descuidás, chan, aparecés en el cielo, con angelitos volando.
A mí me agarran de vez en cuando pero muy especialmente cuando me pongo nervioso.

¿Y por qué me puedo poner nervioso yo?, preguntarán ustedes.
¿De qué se puede poner nervioso un perro como yo que pasa las 24 horas comiendo carne picada, durmiendo en el sillón de plumas, correteando a los pajaritos y revolcándose en el pasto?
Ah, pues, ¿de que va a ser?

DE LA SITUACIÓN MUNDIAL, MUCHACHOS.

Ayer nomás, estaba yo tranquilo en mi dominio verde, comiendo un huesito de esos que quedan después de los asados pantagruélicos que hacen en esta familia cuando estos desalmados se ponen a hablar de si Estados Unidos esto, de si China lo otro, de si Estados Unidos aquello, de si China aquello otro, de si Estados Unidos..., de si China...

AAAAAH. DESESPERACIÓN.

Me dieron de ganas de decirles como dijo rey que tienen los españoles en la cumbre: ¿¿¿pero por qué no se callan???

Pero como no estábamos en ninguna cumbre y yo no soy el rey de los españoles empecé a sentir como se me cerraba la garganta. Ay, qué mal agüero cuando se te cierra la garganta. Y estos tipos seguían con que Bush y no Bush y a mí cuando me dicen Bush empiezo a ponerme como loco, se me salta el único ojo de la órbita. Es una cosa terrible. Y entonces sucedió lo inevitable. Interrumpí su charla con un zumbido que salía de mi garganta y de mi nariz achatada. Un zumbido que no tiene explicación onomatopéyica así que se lo tendrán que imaginar. Y claro, surtió efecto. Se callaron y vinieron a mi lado a ver qué me pasaba al grito de: ¡Pancho es antibushista!

Ese zumbido fue mejor que el "por qué no te callas" del rey español.

domingo, septiembre 16, 2007

Pancho Sancho Ancho Rossi

Para el Nano, con amor (perdón por el retraso)

P
ancho soy y, por eso, mi nombre.
Ancho es mi cuerpo, como un tonelcito relleno.
Nacido de vientre de madre desconocida.
Carnívoro de carne y no de alimento balanceado.
Hermoso es mi porte de perro oriental.
Oloroso, a veces.

Sarnoso llegué a la casa de Olivos.
Aceptado fui por el clan de los Rossi.
Negado total para hacer mis deberes.
Cariñoso con mis dueños y con Blanquita, mi novia.
Honrado soy con todos mis amigos.
Odiado soy por todos mis enemigos.

Aliado de la verdad, la razón y la justicia.
Novato en el arte de cazar pajaritos.
Celoso del Despeinado cuando la besa a Flor.
Humano cuando escribo en este blog.
Oriental es mi origen como antigua es mi estirpe.

Risueño soy cuando quiero y deseo.
Original también a la hora de un mimo.
Suavecito y vaporoso después del baño.
Silencioso como un gato cuando no quiero que me descubran.
Impaciente siempre, hasta la muerte.

Y no se lo paso a nadie más porque ya lo deben haber hecho todos los perritos de la blogósfera.

miércoles, julio 18, 2007

En fin, amigos...


Yo salgo al parque sólo en días soleados.
Ups, ¡¡alguien me atrapó en la reposera!! Permiso...voy a bajarmeeee.

¿¿¿Hubieran salido a echarse un pillito???

¡¡¡Pues yo ni loco!!!
El enanito, inmutable, seguía durmiendo en su rincón.

domingo, julio 08, 2007

Ténganme miedooooooo











Brocco, tenés tanta razón.
Lo primero que dijeron mis dueños cuando me recogieron fue: ¡pero si se parece a un gremlin bueno!
Menos mal que dijeron gremlin bueno y no gremlin a secas.
Aquí nadie se acordaba de que la mascotita oriental se llamaba Gizmo. Menos mal que no se les ocurrió ponerme Gizmo de nombre, eh.
Para mí que el modelo pa' hacer esa peli fue un pequinés. Pero eso sí, ¡uno que tenía los dos ojos!

¿No les parece?

viernes, julio 06, 2007

¿Ahora querés hablar?


ñam ñam ñam...mmñammno me molestesmmmh.

viernes, junio 22, 2007

¿celos, yo?

Las cosas van mejorando.
Yo sigo con mi pelo de invierno. Parece mentira pero estoy sanísimo. Ni una manchita en la piel, nada. Además como está creciendo se está enrulando y poniéndose más caoba. En fin, que las cosas aquí están tranquilas y con mucha carne del asado del otro día en la barriga se puede escribir mejor.
Me agarra sueño, modorra y no quiero moverme más de lo necesario. Mi dueña cada vez que viene trae una bolsita con esos palitos de colores que son ricos ricos y yo me los voy comiendo de a poquito, masticando como puedo con estos dientitos de porquería que tengo. Dicen por ahí que mi dueña anda buscando un perro para su casa nueva. Parece que no me aclimato allí. Dicen que me pongo a llorar, que pataleo, que no reconozco el lugar, que no me pueden dejar solo porque me angustio. Qué se yo. Tienen un poco de razón. La verdad es que es raro. Es como si yo no tuviera dueño. Es como si ellos fueran míos, qué tanto. Yo soy dueño de mí mismo y de esta casa. No me saquen de mi casa. Podrán llevarme de visita a otros lugares pero mi casa será siempre y por siempre la casa de Olivos.

martes, mayo 29, 2007

¡Bajo cero!

¡Pucha qué frío polar!
Y yo sin bufanda. Yo sin sobretodo. Yo sin medias de lana. Yo sin nada más que mi pelo que ahora está largo, no como en esa foto que pusieron mis dueños ahí arriba.
Donde hay un paño, una camisa, un felpudo: ¡ahí estoy yo!
¿No sabían? Amo los felpudos de lanita. Aquí nadie puede limpiarse los zapatos porque todos los felpudos en realidad son míos.
Y sí. Los felpudos y la estufa: ¡algo contra el frío hay que hacer!

domingo, mayo 27, 2007

Me puse filosófico

Supongo que forma parte del tiempo, culpable de las canas que me están creciendo justo abajo de la barbilla. Porque, epa, qué les pasa, yo tengo barbilla. Algo bueno tengo que tener, muchachos. Ustedes tienen muso, yo tengo barbilla. Ni les cuento lo que daría yo por tener un muso como el de ustedes para rascar la tierra y escarbar con el diente pero nací pequinés y moriré pequinés con barbilla. Hay un cantautor cubano (ahora no me acuerdo como se llama) que dice: "siempre hay quien quisiera ser distinto, nadie está conforme con lo que le tocó".
Y sí. Me puse filosófico.
No sé si en otras partes del mundo pasa pero acá, en este punto del planeta donde me tocó nacer, los humanos no son muy amantes de los pequineses. Hay como muchos prejuicios. Que somos insoportables, poco amigables, perritos falderos y no sé que otras huevadas más.
Patrañas.
Mentiras.
Vengan los que dicen esas cosas y lean este blog. Después me cuentan.
Hoy, sin embargo, me puse a pensar en lo de la flor de loto.
No sé si ustedes conocen la flor de loto.
¿No? Pues es hermosa.
Es una flor blanca, purísima que crece en los pantanos. Sí, toda una contradicción. ¿Cómo hace esta flor blanca para seguir blanca si está rodeada de aguas putrefactas?
No se rían pero yo alguna vez me sentí un poco como esa flor.
Les voy a explicar por qué.
Imagínense que llegan a un lugar. Saben que se van a morir. Lo saben, lo sienten. Nunca se han sentido tan mal en sus vidas. Entonces, decía, llegan a este lugar sintiendo que los gérmenes y otros bichos ya han comenzado su trabajo de putrefacción. No les queda ni un gramo de salud en el cuerpo. Nada. Sólo los ojos y fuerza para mover un poco el rabo en señal de agradecimiento por un poco de agua o de pan.
Imagínense la repulsión de los otros. La lástima. La compasión. El miedo.
Y de pronto alguien nos ve. Nos ve entre el barro y las aguas putrefactas. Nos ve purísimos. Nos ve hermosos.
¿No es como divisar una flor de loto en el río de la vida?

viernes, mayo 11, 2007

Otoño

Ya estoy viejo.
Tengo mi barba blanca y duermo frente a la estufa. Casi no me muevo.
Mi dueña me levanta para hacerme mimitos y me duelen las patas de adelante. ¡Con lo que me gusta que me levante! Siempre estoy al borde de morderla pero se me pasa enseguida cuando me aprieta contra su pecho y me da besitos en el hocico.
Ayer me hizo masajitos en las articulaciones.
Y yo ronroneaba.
¿Pueden creerlo?
Me estoy transformando en uno de esos gatos gordos que duermen al calorcito.
La vejez es una cosa terrible, amigos.
Me voy a comer mi carne picada.

miércoles, marzo 21, 2007

De visita

Después de caminar ocho cuadras reglamentarias nos detuvimos ante una reja negra. Para mi asombro, ella sacó una llave y abrió la puerta. Entramos.
Eso me pareció muy extraño. Las veces que entramos a otro lugar que no sea la casa de los Rossi es la veterinaria.
Pero este lugar no era la veterinaria.
Una vez adentro me llevó directo a un jardincito. Allí me soltó la correa y buscó un jarro con agua para darme pero yo estaba tan excitado que no tomé ni una gota.
Al rato salió el Despeinado. Yo pensé, esto tiene gato encerrado.
Palmo a palmo, me dediqué a husmear todos los rincones del jardín. Todo tenía olor nuevo. A gatos, lagartijas, caracoles.
Pero ni rastros de mi olor.
¿Dónde corno estaba?
Hasta que me abrió la puerta de la cocina y pude entrar a la casa. El olor de ella me pegó en pleno rostro. Y ahí me dijo:

-¡Pancho!¡Estás en mi casa!

Y recién ahí me tranquilicé y pude tomar agua.
Una vez calmada la sed me dediqué a imprimir mi olor por todos los rincones.
No vaya a ser que.

viernes, marzo 09, 2007

Panza llena de algo raro

Los grillos cantan: cric -cric cric- cric.
Y yo me duermo en esta noche de marzo lluvioso. Estoy tan cansado, tan exhausto.
Los Rossi se fueron de vacaciones y ella viene a darme de comer, a mimarme, a llenarme de besos y paseos.
Anoche se había acabado la carne picada y se fue de raje a comprar algo para que yo comiera. ¡¡¡Y no va que esta hija de su madre me compra una lata de pollo para gatos!!!

¿¿¿¡¡¡Es que acaso yo soy un gato!!!???

Bueh, la comida no estaba nada mal. Estos felinos saben pasarla bien, muchachos.

miércoles, enero 24, 2007

Mutuo

Papá Rossi está de viaje y como a Mamá Rossi no le gusta quedarse sola me deja dormir en su misma habitación.
Es un acuerdo tácito que tenemos.
Ella se va a dormir y deja la puerta entornada. Al rato entro yo y me ubico abajo de su cama. Desde ese rincón oscuro siento que la protejo.
(¿que la protejo o que ella me protege?)
Creo que es algo mutuo.
La verdad no sé qué harían estos humanos sin mí.
(porque yo no sé qué haría sin ellos)

martes, enero 23, 2007

Alla lejos y hace tiempo (bis)

Claro que después comprendí.
Yo soy un perro enfermo. Un perro que cada tanto se agarra esta maldita enfermedad: la demodexia. Y eso es porque me bajan las defensas o vaya a saber uno la causa. Lo cierto es que no puedo salir mucho y debo conformarme con esta porción de tierra que los Rossi poseen. Nada de andar con correa, de salir a mear en los arbolitos, de husmear la caca de los otros porque ¡zaz!, foco de infección y chau pinela, me agarro la sarna esta que no se va con nada.
Entonces claro, ahí comprendí. No sólo el departamento de ella era chiquito... sino que había que sacarme afuera para que yo hiciera las necesidades de todo perro.
Porque miren que yo soy chiquito chiquito chiquito, eh.
Eso de "no hay lugar" me parecía raro. Si al fin y al cabo no hay como el pequinés para un departamento.
De hecho, después mi dueña me contó que por el barrio había visto un montón de pequineses pululando con sus dueñas todas emperifolladas.
Ella no es de esas dueñas "emperifolladas" pero le hubiera gustado tenerme ahí con una correita, caminando por el barrio, mostrándome.
Porque les voy a decir algo, en este barrio de provincia no hay pequineses. Acá todos tienen unos perros enormes.
Unos perros que dan miedo de lo grandes que son.
Igual no se fíen. Los perros grandes también son más buenos... Ustedes vayan con cuidado cuando vean a un perro muy chico porque somos cabrones cabrones. Es un consejo que les doy, háganme caso.

Un diálogo con mi dueña allá lejos y hace tiempo

Un día ella se fue. Sí. Así se los digo. Se fue. Se fue con un montón de cajas y valijas y más cajas y valijas. Y eso que yo me senté en todas las cajas que pude, eh. Desarmó su habitación y se llevó todo: sus libros, sus discos, su ropa, sus artesanías, sus instrumentos, su presencia.
Todo.
Todos menos a mí.
¿Y yo?, me preguntaba.
Yo soy de ella. De ella, de ella, ella me eligió, me sacó de la calle junto con el hermano y el Despeinado.
Ella me sacó las pulgas, la sarna, me limpió la cicatriz del ojo, la suciedad del alma.
-¿Y yo?
-Y vos nada, Pancho. Vos te quedás acá, con Papá y Mamá Rossi.
-¿Por qué?
-Porque a donde voy yo no hay lugar para perritos como vos, no te va a gustar vivir en un lugar tan chiquito.
-No me importa, no me importa, no me importa.
-Claro que sí te importa. Ahora decís eso porque estás enojado y con pena pero a la primer semana te querrías volver. No aguantarías.

Mirá ese jardín enorme, todo tuyo, para cazar tus pajaritos, para perseguir a tus sapos, para charlar con Blanquita y chumbarle a la luna.
Mirá tu ventana del living para ladrarle a los vecinos, a los perros que pasan, a la gente que camina.
Mirá el sillón de tres cuerpos donde te pegás unas siestazas de aquellas.
Mirá tus rincones, tus lugares, a mamá y papá Rossi que se quedan solos...¿quién va a cuidar de ellos?

(Pausa)

-¿No se pueden cuidar solos?
-Y a vos que te parece.
-Mmmmnh, puede ser. No es bueno dejarlos solos.
-Y no.
-Entonces, ¿me quedo?
-Y sí.
-Pero vos vas a venir.
-Siempre voy a venir.

domingo, enero 21, 2007

Aclaración

Les tengo que andar explicando todo.
La que se muda es mi dueña.
Yo no.
Yo me quedo aquí con los Rossi y ya no me muevo de esta casa.
Los que se mueven son los hijos de los Rossi que van, vienen, se mudan, se desmudan, en Capital, en provinvia, con balcón, sin jardín, con jardín, sin balcón. Y así.
Hasta Lucho se consiguió un gato para su depto y yo no dije nada. Ni siquiera gruñí.
Yo hace rato que me quedé aquí con los Rossis padres.
Los Rossis hijos se han ido pero qué tanto, siguen siendo mis dueños. Y cuando vienen aquí, ¡qué fiestaza que les hago!

martes, diciembre 26, 2006

Mudanza

Mi dueña anda con un acelere que no se aguanta.

Vos le decís ¡guau! y ella te sale con que está apuradísima, que la mudanza, que salí Pancho de acá, no me molestes, y sí, no, ya, bueno, en fin.

Dios mío, ¡está loca!

¡Y se muda a ocho cuadras de aquí!

Entre nosotros: la casita nueva tiene jardín, muchachos. Una joya total.

lunes, diciembre 25, 2006

¡Feliz Navidad!
¡Y que lluevan huesitos del cielo!

miércoles, octubre 25, 2006

cuestionario

Cuestionario hecho por: Pancho
Nominado por: Girasol

Banda o grupo elegido: Ehm, ¿qué es eso?

¿Eres hombre o mujer?: Soy un perro.

Descríbete: Bajito y algo regordete a lo "tonel". Porte impecable de pequinés. Nariz chata. Falta de un ojo en la cara. Segundo ojo muy redondo y lagrimea un poco. Pelo rojizo caoba (hay mujeres que matarían por tener el color de pelo que yo tengo). Bigotes largos. Algunas canas. Guantes blancos en mis patas delanteras. Porte de emperador chino.

¿Qué sienten las personas acerca de ti?: Una tremenda simpatía. Aún cuando me pongo cabrón soy simpático.

¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?: Con Blanquita éramos el agua y el aceite. Pero sin relación carnal. Tengo prohibido tener hijos por mi demodexia.

Describe tu actual relación sentimental con tu novio/a o pretendiente: Ja! Mejor eso lo dejo para un post aparte.

¿Donde quisieras estar ahora?: Donde estoy. En el parque de los Rossi, disfrutando de las sobras del asado dominguero.

¿Cómo eres respecto al amor?: ¡Amoroso!

¿Cómo es tu vida?: No me puedo quejar. Fui un perro que tiraron a la calle y que ahora vive con los Rossi.

¿Qué pedirías si tuvieras un solo deseo?: ¿pueden ser dos?: una máquina de hacer mimos y que lluevan costillitas de cerdo.

Escribe una cita o frase sabia: si es con carne roja, ¡mejor!

Ahora despídete: ¡Guau!

lunes, octubre 16, 2006

cadáver exquisito

Yo dije hace unos días que para qué necesitábamos hablar nosotros. Que con un par de ladridos todo se resuelve, ¿no?
Y Buffy vino y dijo que hablar no era lo mismo que escribir. Y no. No es lo mismo. Les voy a contar por qué.
Resulta que los señores padres Rossi se fueron a un casamiento al campo. Venado Tuerto se llama el lugar. Menos mal que no me llevaron con ellos. A qué tuerto como yo le gustaría ir a un lugar cuyo nombre lleva esa palabra.
Como los Rossi me dejaron solo, Flor y el Despeinado vinieron a darme de comer y a estar un rato conmigo. Pero trajeron a una amiga que escribe. Sí, como leyeron, escribe poemas. No les digo el embrollo que yo me hago con esta gente rara que trae mi dueña. Pero como ella también es medio rara no me queda más remedio que quererlos a todos y listo.
También vino Lucho que siempre es tan bueno conmigo porque me hace jugar con el plato que es mi deporte favorito.
De pronto escuché una conversación que me hizo dudar de la cordura de mi dueña.
-¿Y si escribimos un cadáver?
-Dale, buenísimo.

-¡Oh, no!- ladré yo- ¡esta gente va a matar a alguien y luego escribirán sobre su cuerpo! ¡Y yo que los creía civilizados!

Y me fui esconder porque no es cuestión de que me usen a mí como experimento.
Pero no. No era sobre un cadáver de verdad.
Era sobre una hoja de papel. Cada uno escribía una frase y luego doblaba el papel para que nadie viera lo que había escrito y se lo pasaba al otro para que escribiese otra frase. Al final se desdoblaba el papel y aparecía el cadáver exquisito .

De exquisito igual no tenía nada porque yo lo lambeteé un poco y ni gusto tenía.

Les paso uno de los cadáveres que llegué a lambetear. Me parece que hasta se inspiraron en mí.

Ni lo más pancho de un chipá
extraterrestres yacen a la espera del árbol morado
Oh! yo quisiera no tener que mentir más: y comer pan
del árbol morado de futuro incierto.
Pecaminosos panaderos que no se atreven a la pintura
porque esta vida no alcanza.
¡Oh! ¡acrílicos! yo quisiera ser acrílico total
y no alcanza: incierto el camino de ser.
No, no alcanza. Es verdad. Es unilateral.
Hace falta más, más y más,
la constante es que falte, que haya hambre.
La sangre azul se lamenta de no ser roja
hambre de miga de cielo de lo más pancho
y el cuerpo no lastima el alma de no ver.

FIN

Bueno, sí, están locos. Pero yo los quiero igual.

miércoles, octubre 11, 2006

Palabras

Dicen que no tenemos lenguaje.
Mah, que se pudran.
A ver, ¿para qué les sirve tener facultad lingüística, eh?
Dicen eso porque supuestamente nosotros los perros no podemos hablar. ¿Y quien necesita hablar? Los humanos tienen muchas palabras para complicarse la realidad. Con su bla bla bla se embrollan en cosas muy simples.
En esta vida basta con respirar, comer, dormir, soñar, y quererse mucho.
Y para eso están los gruñiditos, gemidos, ladridos fuertes secos, ladridos breves y agudos.
Hablen menos y quiéranse más.
Y no se odien tanto como especie. Tienen cosas tan buenas que hasta con esa facultad lingüística que tienen logran hacer cosas muy bellas.
He dicho.

miércoles, octubre 04, 2006

El perro dragón

Para aquellos que visitan este blog hace tiempo y no veían actividad: volví por estos pagos virtuales.
Veo que son muchas las novedades en el mundo perruno y de verdad alégrome por todos ustedes.
Yo, podría decirse, ando que me sale fuego por la boca.
¿No era que la obra de esta casa estaba terminada?
Pues no.
Y ahí voy yo a chumbarle como loco a los albañiles que vienen y hacen ruido.
Lijan, rascan, cortan, mascan porque hace un año hicieron las cosas mal.
Mamá Rossi está que trina.
Y eso que no es un pajarito, eh.
Yo, como soy un perro, estoy que chumba y chumba y chumba y chumba.

Pero buenos tiempos se avecinan.
Mi dueña y el despeinado se mudan ¡cerca!
Ya les voy a chumbar yo a ellos.

lunes, septiembre 25, 2006

Desorientado

Hola,

¿Hay alguien ahí?

lunes, julio 17, 2006

Todo llega a un final


Yo no sé ustedes pero yo no encuentro mejor alivio que en estos brazos.
La vida no puede ser mejor.

domingo, julio 02, 2006

Una carta inesperada

Flor (mi dueña, je):

Te escribo porque así me lo ha pedido mi gato Julio.
Anoche cuando regresé a casa, me comentó que había leido "el blog de Pancho, su alter ego" (sic) y que se enteró de que andaba triste por los bordes de una pileta. ¡Julio teme que en cualquier momento se tire! (Eeeeeh, qué exagerados que son los gatos, che). Julio tiene ganas de salir con Pancho a tomar algo por ahí (¡pero, claro, amigo, ni hace falta pedir permiso!). Quiere acompañar a su amigo (jejejeje, con amigos así no se puede estar mucho tiempo triste). Yo, en calidad de dueña sustituta, tengo la misión de pedirte autorización para que lo dejes salir a Pancho con Julio (¡Y guai de que Flor no me deje salir con mi amigo Julio, eh!). Él me dijo que le había dejado un comment pero que de todos modos quería tener una presencia más física, porque a Pancho lo quiere, no todos los días se encuentra un alter ego y hay que cuidarlo y mimarlo (hiiiiiuuuupiiiiiiiiiiii). Sé que mi gato no es muy astuto para desenvolverse en la ciudad, pero como Panchito ha viajado tanto y ha conocido tantos lugares confío en que podrá cuidar de los dos y podrá sentirse mejor si se encuentra con un amigo (¡¡claro, Julio, nos vamos los dos de copas, amigo!!).

Después de consolarlo y contarle de ese hermoso dvd de Vinicius que vimos donde, entre otras cosas, se hablaba de la amistad, le prometí que haría el intento de hablar con vos, que tan bien le has caido, que me anduvo contanto que sintió muchos ronrones cuando te conoció (aaaah, ¿¿así que Flor le anduvo haciendo mimitos a otro que no soy yo?? Bueh, decí que sos como mi alter ego, Julio, que sin no...).

Liú está celosa, claro, pero comprende que salida de hombres es salida de hombres (bah, una gata malhumorada e histérica, ¿qué se puede esperar de ella?).

Así que aquí quedamos, ansiosos a la espera de tu respuesta.

Un abrazo grande,

Lau, Julio y Liú.

jueves, junio 29, 2006

Tristeando...


Hoy estoy triste. Más triste que un perro, dicen. Qué se yo si será cierto pero esta tristeza perruna es lo más triste que hay. Y eso que hoy salió un solcito que ni les cuento. Mejor que les cuente el Nano que como anduvo contando de las lluvias que tuvimos... mejor que ahora cuente de este solcito de invierno. Porque lo que es a mí este sol no me hace nada de nada.
Estoy triste y cuando ando triste me gusta que llueva. Para estos casos no hay como mirarse en el estanque y sacarse la lengua de tan triste que se siente uno.

martes, junio 27, 2006

¡A comeeeeeer!

¿No les da ganas de probar?
Nano en uno de sus comentarios me preguntó qué comía.
Pues siempre me las arreglaba para que me cayera un trocito de lo que estaban comiendo mis dueños.
En Roma: pizzas y pastas a la romana.
En Firenze: fiambres, salame de la Toscana y queso de búfalo, ¡no hay como eso!
En Venezia: bichos raros con consistencia blanduzca, no me pregunten qué era eso ¡pero era rico!
En París: ommelettes de quesos varios.
Y así.

viernes, junio 23, 2006

La loba Luperca


Claro que Roma tiene algo de nosotros.
Sangre de loba, dicen por ahí.
Pero que quieren que les diga, yo lo de la loba no me lo creo. Dicen que Roma fue fundada por Rómulo y Remo, dos hermanos que sobrevivieron gracias a la leche de la loba Luperca.
Les cuento como fue la historia. Resulta que Rea Silvia, hija de Amulio, hermano de Numitor había sido obligada a rendirle culto a Vesta. Numitor había expulsado a Amulio del trono para quedarse con todo el poder. Al obligar a la hija de Amulio a convertirse en Vestal, Numitor se aseguraba de que Rea Silvia no tuviera hijos (las Vestales debían ser vírgenes y consagrarse a la Diosa Vesta por el resto de sus vidas). Pero le salió mal porque Rea Silvia fue fecundada por el dios Marte y tuvo dos gemelos: Rómulo y Remo. Esto provocó la furia de Numitor que obligó a la madre a abandonarlos. Y ahí está el mito de la canasta con los dos niños abandonados y la loba que los encuentra y en vez de comérselos les da leche.
Pero digo yo....¿no habrá sido una perra?
Para mí que era una perra y no una loba. Una loba se los hubiera comido, no me jodan.
Seguro que era una perra, una collie para ser más exactos.
Porque, vamos, las perras pastoras, son lo más maternal que hay, ¿o no?
Malena, por ejemplo, era una perra collie y le dio de mamar a una gata en vez de sacarla a patadas de la casa.
Entonces yo pregunto...¿somos algo de los lobos?
Lo que se dice yo...ni un poquitito de lobo pero quizás alguno de ustedes me pueda decir.

jueves, junio 22, 2006

Un cacho de cultura


¡Eso es!
Como bien dijo el Verdi para arbolitos tengo mi jardín. Y como bien dijo Spooky, menos mal que no todos los humanos se avienen a esas leyes tan estúpidas como las de la alcadesa, eh.
¡Así que a no quejarse!
Pero ¿a qué vine yo a Europa, entonces?
No señor, no fue por un cacho de cultura, muchachos, que para eso están mis dueños con los mapas, los itinerarios, las guías y los museos.
Ni por los arbolitos que si era por eso iba muerto.
Fue por instruirme. Por querer ser un perro de mundo.
No contento con andar sólo por calles porteñas decidí averiguar qué era eso de andar por calles lejanas.
Y descubrí algo, che.
En todos los lugares donde habitan humanos hay calles.
Qué se yo, ya sé que no es un gran descubrimiento. Pero si hasta en Venezia que están arriba de agua ¡hay calles! ¡Y hasta tráfico tienen!
Claro que comencé a instruirme. Pero a instruirme en cuestiones callejeras porque de museos ni hablar. No hay nada mejor que los viajes para aprender como viven los colegas de otros mundos. Y así fue como descubrí que si bien los perros en Italia no tienen arbolitos pueden entrar a cenar en algunos restaurantes con sus dueños. ¡Y hasta les dan agua!
Fue el caso de Mona (léase Moná, pues era una perrita francesa).
Moná llegó junto a su flamante dueña y se ubicó en una mesita del café en la Piazza de la Signoria en la ciudad de Firenze.
Y digan que yo tenía unas nostalgias por mi Blanquita que sino...

martes, junio 20, 2006

De plazas


Esto de cruzar el oceáno Atlántico es como de ciencia ficción. Porque hasta con el cohete del Nano uno se daba cuenta. En el avión de los humanos, en cambio, es como estar dentro de una caja durante trece horas y luego, puf, uno ya está en otro continente. Yo me preguntaba si no era todo una gran invención de la aerolínea. Pero no. Llegamos a Italia nomás.
Les cuento algo horrible de Italia.
Pero horrible.
Las plazas, amigos míos.
¡Ni un arbolito!
Roma en el mapa aparece plagada de plazas. Uno mira el mapa y se pone contento. Y tironea de la correa. ¡Vamos a las plazas! ¡Vamos a las plazas! Claro que mis humanos querían también ver otras cosas como el Coliseo, el Palatino, la Capilla Sixtina. Y yo dale con las plazas que en italiano se dicen piazzas.
Hasta que me hicieron caso sólo porque en una de las piazzas hay una fuente muy importante que la había hecho un tipo llamado Bernini.
La piazza se llamaba Piazza Navona.
Sí, Navona.
Que se yo por qué le pusieron ese nombre. Ni los italianos saben qué significa.
Navona, nombre nabo si los hay, eh.
Y en esta bendita plaza ¡ni un arbustito donde mear!
Los romanos mucho mármol, mucho mármol pero ¿y los perros?

jueves, junio 15, 2006

Cambiando el hemisferio

¡Volví!
¡Aaaaaterricéeeee!
¡Ja!
¡Sí!
¡¡¡¡Guauuuuuuuuuu!!!!
¡¡¡Qué dolor de oídossssssssssssssss!!!
Sólo espero llegar a casa y mear en mi arbolito preferido.
Y que me den de comer.
Y que me hagan mimitos.
Y que me tapen con la mantita.
Porque amigos míos....¡¡¡¡aquí en la Argentina está por empezar el invierno!!!!

sábado, junio 10, 2006

Al fin Fiona...

Como nat, la chica esta que vive acá anduvo trabajando como loca en la computadora, y cuando se va la deja apagada, recién hoy, que está enferma en cama y dejó la compu prendida, puedo presentarme finalmente, y gracias a mi amigo Pancho que vaya a saber por dónde anda ahora.
El asunto es que igual mucho para decir no tengo, y como nat se la pasa haciendo listas, lo único que se me ocurre por ahora es una lista (ilustrada) de los lugares a dónde me gusta meterme:


sábado, mayo 20, 2006

Viaje

Yo había averiguado, saben. Me contacté con la dueña de Julio, el gato del que les hablé y ella me dio algunas indicaciones. Pero como estos tipos no se van por tierra sino por avión lo de los trailers para perros no me sirvió de nada. Entonces, claro, mejor averiguar por esas cajas para perros. Lo de la caja no me gustaba nada de nada. ¿Yo adentro de una caja? Pero con mi olor, imagínense la cara de los pasajeros de a bordo. Así que averigüé por la caja. ¿Y saben lo que salía una caja de esas? Y yo que no tengo ni un peso. Y me estaba quedando sin tiempo. Nada de tiempo. Y estas dos mujeres que iban y venían con que la ropa y si en París hace frío y la mar en coche. ¡Qué desastre! Cuestión que se me ocurrió la brillante idea. ¿Y si me meto en la valija de mano? Esa valijita azul, tan linda, que Florcita arrastraba de acá para allá. Sería bonito visitar Roma, Florencia y Venecia. Hacer pis en el Ponte Vecchio, caca en alguna placita francesa (ah, cómo, ¿no se puede?). En fin, plantar mi huella en el continente viejo, ¿no?
La valijita me va al pelo (perfecto). Es de mi tamaño y además yo solo peso ocho kilos. ¿Creen que estas dos se van a dar cuenta?
Nooooo.
Así que abro el cierre, levanto la tapa y ¡¡¡arrivedeci amigos, nos vemos en Italia!!!

P.D: Este blog quedará en manos de mi amiga Fiona por estas tres semanitas. Ya verán. ¡Y deséenme suerte para esta travesía!

viernes, mayo 19, 2006

Angustia valijera

Valijas otra vez. Odio las valijas. Las detesto.
Papá Rossi se fue a la China con valijas.
Florcita se fue de esta casa con valijas.
Lucho se fue a vivir solo con valijas.
Y yo las veo ahora alrededor de una, dos, tres, cuatro valijas. Todas de diferentes colores y tamaños.
Mamá Rossi separa pantalones, pulovercitos, camisas y ropa interior.
Florcita va y viene de la casa. Trae valijas y las llenan.
¡Explíquenme!

P.D: valija: maleta

jueves, mayo 18, 2006

¡Chau, Papusa!

¡Falsa alarma!
Papusa duró poco y nada. Y que quede claro, no fue para nada mi culpa. Ella solita y sola se marchó sin decir ni "mu", bah, ni "miau". ¡Y a buen puerto, muchachos!
No fue necesario implementar ninguna de los valiosos consejos que todos ustedes me dejaron en los comentarios del post anterior. Buffy, ¿no te parecía un poco peligroso implementar el método de los masajes que Verdi expuso en su blog? A mí los ojos de Papusa no me inspiraban nada de confianza. No parecía ser un animalito muy mimoso como para andar pidiéndole masajes. Además, si es por masajes yo prefiero que me rasque el cogote mi dueña, jejeje.
Es cierto, como dijo Frodo, que la pobre gata no tenía un hogar y, bueno, hay que ser solidarios. Pero la bicha se ve que adora la calle y sólo se quiso tomar un vermuth de la tarde en el balconcito de mi dueña.
Así que ¡chau, Papusa!
Y que siga el tango nomás....

domingo, mayo 14, 2006

Dentro de poco diré miau


¿Pueden creerlo?
¡Un gato se le metió en el balcón a mi dueña!
¡Y lo peor de todo es que no lo sacó de un escobazo sino que está pensando en darle leche!
Ahora yo digo, si yo fuera un gato adulto y me dan leche, puaj, me voy de ahí inmediatamente. Pero claro, no soy un gato adulto, soy un PERRO adulto y acá me ven.
¿Y como le quiere poner? Algún nombre ridículo como de esos que se le ocurren a ella. Uno romano, quizas. Bueno, no, parece que no sabe. Es que no sabe si cuando abra la puerta que comunica el balcón con el resto del departamento el gato ¡patapuf!, se irá corriendo o se quedará a ver qué pasa. Porque, a ver, un gato que se pone a dormir entre las plantas de alguien está esperando algo, ¡vamos! Si los gatos que viven en la calle sólo duermen donde nadie pueda pillarlos. Este se las trae...
¿Será macho o hembra?
Me estoy comiendo los sesos.
Ah, pero sabé una cosa... ¡si adoptás ese gato, olvidate de tu aljaba!

miércoles, mayo 03, 2006

Recomendación

No, no me comió el gato, no se preocupen.
He estado muy ocupado leyendo un libro.
¿Qué? ¿Acaso nosotros no podemos leer libros?
¡Claro que podemos!
Recomiendo fervientemente Casiperro del hambre de una escritora argentina llamada Graciela Montes. Búsquenlo, revuelvan en las librerías del barrio. ¡No se lo pierdan!
Indipensable para todo perro bloguero.

lunes, abril 24, 2006

Alter ego

Julio es un gato persa enorme que vive entre libros y acompañado de una gata blanca llamada Liu.
Julio pesa lo mismo que yo: ocho kilos y medio.
Julio es un gato raro.
Julio, tus bigotes cortados son como mi ojo pirata.
Por eso, te comprendo.
Que mi dueña te haya levantando y hecho mimos en el cogote, que se haya sentado a tu lado a mimarte y hablarte como a veces hace con los perros, que te haya querido de sopetón como a veces le pasa con algunas personas que se las quiere porque sí, de sopetón nomás, sin saber por qué, que haya sucedido todo eso me hace pensar, Julio, que sos como mi alter ego.
Pero en gato.
¡Qué extraña es la vida!

jueves, abril 20, 2006

Ética panchófila

Está bien darme de comer.
No está bien no darme de comer.
Está bien hacerme mimitos en el cogote.
No está bien morder el tobillo de ningún habitante de esta casa.
Está bien darle besos a Blanquita por detrás de la ligustrina.
No está bien ladrarle a Blanquita como un condenado por detrás de la ligustrina.
Está bien comerse los grillos topos del jardín pues son malos para las plantitas.
No esta bien mearle la aljaba a Flor pues es muy malo para su plantita.
Está bien lamer los huesitos del asado del domingo.
No está bien enterrar los huesitos del asado del domingo en el macetero del jazmín.
Está bien recibir a Mamá y Papá Rossi con ladridos de alegría.
No está bien mear las habitaciones de los Rossis hijos que se han ido de la casa.
Está bien mirar por la ventana del living mientras espero que los Rossi vuelvan.
No está bien romperle el silloncito de caña a mamá Rossi esperando a que los Rossi vuelvan.

Uf.

Update:

Está bien linkear a todos mis amigos de la blogósfera
No está bien haber tardado tanto en linkear a los nuevos amigos de la blogósfera.

¡Disculpen! Pero creo que ya estamos todos.

martes, abril 11, 2006

El asadito






¿Cómo les gusta muchachos?
¡¡La casa invita!!

lunes, abril 10, 2006

viernes, abril 07, 2006

Blanquita



Yo soy un pequinés.
Ella es una perra "raza perro".
Chiquita como yo, sí, pero distinta.


Por lo pronto tiene hocico, algo de lo cual yo carezco, lamentablemente.
Y digo lamentablemente porque esto de tener cara plana trae muchas dificultades. Los humanos sabrán de qué les hablo pues ellos también tienen la cara así.
Ella, decía entonces, se llama Blanquita.
Acá los Rossi creen que yo no la quiero porque cada vez que ellos están en el parque tomando mate y ella aparece por atrás del cerco de ligustrina yo le empiezo a gruñir como un condenado.
Pero la verdad es que todo eso es para aparentar y hacerme el malo.
En cuanto los Rossi se meten para adentro para cambiarle la yerba al mate yo me le acerco, despacito, y le doy besitos por entre la ligustrina.
Blanquita me tiene una paciencia. Yo creo que debe ser medio santa.

lunes, abril 03, 2006

De carnes hablamos

Aclaración: Este post quizás no sea apto para nuestro amigo vegetal brocco aunque sí, mejor sí.

Domingo por la tarde. Reunión de Rossis. Asado de ternera y ni un poquito. Mis amigos ibéricos no deben saber del quilombo este de las carnes argentinas pero Nano que vive por estos pagos entenderá lo que significa que el domingo hayan hecho un asado de nada más y nada menos que ternera. Todos los que vivimos en este país sabemos que la Argentina tiene el doble de vacas que de habitantes. Las vacas caminan por la llanura de la pampa húmeda, comen su pastito tierno y tienen una vida bastante agradable hasta que bueno, zácate, las matan y ¡paf! se acabó. La Argentina tiene tradición de país ganadero. Lo de sembrar trigo vino después. Primero las vacas, che, pero como dice la canción del arriero: "las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas". Y no me digan que no es una casualidad que la literatura de este país se inicie con una obra titulada El Matadero de Esteban Echeverría. ¿Vosotros teneis al loco manchego ese del Quijote? Nosotros tenemos un matadero de vacas, che.
Porque, vamos, que carnear una vaca en el siglo XIX era de lo más común entre los gauchos. Y entonces era comer por dos días enteros hasta que sólo quedaba la "usamenta".
Pero aquí la carne siempre fue cara, mis amigos. Siempre. Porque como ya dijimos las vaquitas nunca fueron de los argentinos sino de los ganaderos argentinos, que no es lo mismo, ¿me entienden? Y a esta gente le importó siempre un reverendo pepino si los argentinos comían carne o polenta. Ellos sólo piensan en la carne a precio dólar. Y así es como llegan los mejores cortes al exterior a precios claramente altos. ¿O ustedes comen carne argentina muy barata, eh?
Cuestión que ahora hay un revuelo bárbaro porque el gobierno anda con que no puede ser que los argentinos no puedan comer carne. Y anda ahí batallando con los ganaderos que se creen los dueños de hacer lo que quieren porque son los dueños de las vaquitas. Y entonces uno va a la góndola del super y no hay nada de nada, che. Sólo pollo (que pa que lo voy a negar, yo no le hago asco a nada, chicos, que el pollo es lo más rico que hay) o pescado que ahora que viene semana santa....¡puf! se va a ir por las nubes. Caramba, que ese asadito de ternera que se hicieron ayer estos desgraciados ¡debe haber sido el último asado de ternera que quedaba en este bendito país! Y NI UN BOCADO.
Sólo me dieron un pedazo de pan.
Desgraciados.
Sigan comiendo pollo, ya van a ver.
Un día la revolución de los perros los va a obligar a comer de esas bolitas inmundas en nombre de la buena salud.
Snif.

viernes, marzo 31, 2006

Los años pasan

Me vino la melancolía. Yo que siempre estoy alegre. Rezongón, es verdad, pero un rezongón alegre. Pero hoy ni siquiera molestar a Blanquita me divierte (ya les contaré quién es Blanquita).
¿Será el otoño?
Y después me entero que este energúmeno me anda engañando con una perrita de la calle que encontró en su barrio. Sí, vos, no te hagás el que no sabés que ya me contaron que le dabas carne por abajo de la mesa del restaurante a la perrita esa y a mí cuando venís a comer asados ¡nada me das!
Grrrrr.
Bueh.
Mientras tanto yo miro como se amarillean las hojas del gynco y pienso en esos huesitos que escondí cerca del jazmín. Si el jardinero que viene hoy los descubre lo muerdo, ya está decidido, es un hecho.
Estoy triste. Triste como un perro cansado y viejo.
Pucha que estoy viejo.
¡De pronto me hice viejo!
¿Cómo pasó?

lunes, marzo 27, 2006

Todo está clavado en la memoria


Nosotros los perros tenemos memoria "de perros". Nuestra memoria a corto plazo es corta. Para nosotros un humano que se ha ido a su trabajo hace cinco minutos es como si ya se hubiera marchado por todo el día. Nuestra memoria es atemporal. No la dictan los minutos ni las horas. Ni siquiera los años. Todo está aquí, al alcance de nuestra mano.
Pero claro, somos perros.
Y aunque cueste creerlo a algunos humanos les sucede lo mismo. Tienen memoria corta. Y así como tienen memoria corta, tienen la vista corta y los oídos también cortos pues no escuchan más allá de lo que quieren escuchar.
Por suerte no fue lo que sucedió con las cien mil personas que marcharon el viernes 24 a la Plaza de Mayo en repudio de la última dictadura militar sucedida en la Argentina en 1976.
Yo me solidarizo con ellos. Aunque sea sólo un perro.
Y tenga memoria de perro.

martes, marzo 21, 2006

Memoria canina

Juro que no lo hago a propósito. ¿Cómo se les ocurre plantar una planta en el lugar donde yo suelo hacer pis? No es posible. Sepan que mi memoria canina me lleva hacia allí. Ya no puedo cambiarlo. Entiendan que yo también tengo mis limitaciones, che.

viernes, marzo 03, 2006

Pregunta

Leyendo el librito que ella había dejado caer en su regazo leí lo siguiente:

A través de los perros rendimos homenaje al amor y a su posibilidad. ¿Qué es un perro sino una máquina de amor? Le ponen delante un ser humano, le encargan la misión de amarlo y, por poco agraciado, perverso, deforme o estúpido que sea el ser humano, el perro lo ama.

Michel Houellebecq, La posibilidad de una isla.

¿Con que máquinas de amor, eh? ¿Ustedes qué piensan?

martes, febrero 28, 2006

Fama


Muchachos, la Argentina está de luto.
Sí señor, hoy se murió Jazmín, el perrito más mediático y famoso de este país. El perrito de Susana Gimenez.
Claro que ustedes seguro que ni saben quién es Susana Gimenez (Nano, debe saber).
Jazmín era tratado como un verdadero duque por su dueña y por los medios televisivos cholulos. Era un yorkshire al cual le hacían claritos en las mejores peluquerías, comía los más deliciosos manjares, se vestía con una capa de armiño (¡mah que xupa, Buffy!) y su collar estaba adornado con perlas brillantes. Se rumoreaba que era gay pues le presentaron varias perritas y él ¡nada!. También se rumoreaba que, en realidad, el verdadero Jazmín había muerto en 1998 en las garras de un dogo que lo destrozó íntegro y que el que murió ahora era un doble que él tenía (todos los famosos tienen dobles, ¿vieron?).
Jazmín pasó varias cruzadas. ¡Aprendió a volar de las manos de Roviralta (una ex pareja de Su)! Y aprendió a aterrizar en las manos de los paparazzi. Salía a todos lados con su dueña que como era mínimo lo llevaba en su cartera. Restaurantes caros, autos de lujo. Viajaba en primera clase, ¡nada de viajar en el depósito!
Hoy Jazmín ha pasado a mejor vida. Ninguna de sus joyas le sirve hoy.
Amigos, del polvo venimos y al polvo volvemos.

Los gatos de mi vida

Antes de que yo me apareciera en el alero de esta casa había una gata muy malhumorada que vivía en las inmediaciones de los Rossi. La habían encontrado hacía muchos años en el motor del auto (no me pregunten cómo corno llegó allí) pero nunca se volvió muy cariñosa con los humanos. Los Rossi le daban de comer y eso era todo.
La cosa fue con Malena. La dejaban ahí porque Malena la quería. Y la gata se había encariñado con Malena. Y claro, ¿cómo no se iba a encariñar con una collie que se prestaba de madre y la amamantaba todas las veces que ella quería? Así que la gata y Malena eran un dúo dinámico (madre e hija) que tomaban sol en el jardín y jugaban a perro y gato (pero de mentira, sin lastimarse).
Dos hembras que se llevaban bien. Una dupla que duró unos diez años.
Hasta que llegué yo, je.
Y se pudrió todo.
Y sí.
A mí los gatos no me gustan (si hay algún gato que me lee sepa disculpar, la cosa es con los gatos de carne y hueso, no con los virtuales). Y menos un gato malhumorado. No me gusta ningún ser malhumorado (para eso estoy yo que me basto solito con mi malhumor). Y esta gata se puso celosísima. Claro que yo en celos le gano a cualquiera pero cuando llegué a esta casa no había de quién estar celoso. Imagínense, yo venía de estar en la calle exhausto y lastimado y de pronto me encuentro con un montón de Rossis haciéndome mimos y una collie que me aceptó enseguida (algo que yo nunca hubiera hecho de haber estado en su lugar porque soy un maldito egocéntrico). Y cuando vieron que la gata malhumorada empuñaba sin razón sus afiladas garras hacia el único ojo sano que me quedaba decidieron que ya era bastante.
Y se la llevaron lejos.
Y el dúo dinámico dejó de ser dúo.
Malena y yo empezamos a tomar sol juntos en el jardín.
Hasta que se murió de viejita.

viernes, febrero 24, 2006


Ayer se cayó el cielo de Buenos Aires. ¡Frío! ¡Ya me había olvidado como era eso! Mis amigos los pajaritos se han ido a anidar al Gynco y yo estoy aquí, en mi silloncito de madera mirando como las gotas se empeñan en estrellarse contra el vidrio de esta ventana.
Ahora que lo pienso, no tengo tío para robarle la capa.

jueves, febrero 23, 2006

Sensación térmica


He escuchado que los humanos por acá dicen:

-Tengo frío.
-Ponete la capa de tu tío.

-Tengo calor
-Tocá el tambor.

¡Denme ya un tambor! No sé qué demonios será eso pero si me alivia el calor ¡¡¡hago lo que seaaaaa!!!

sábado, febrero 18, 2006

martes, febrero 14, 2006

Yo, Pancho

Por tres días fui Rey de nuevo.
Yo, Pancho.
¡Ja!

Adoro dormir en su pantalón rojo. Pero ella no y, de hecho, se enoja conmigo pues le dejo todo mi olorcito que no es muy rico, parece. Acto seguido, hay que lavar el pantalón rojo. Y así, todo el tiempo. Han traído, junto con el Despeinado, unas plantas para plantar en el jardín. Una aljaba y una begonia. Mientras ella plantaba la aljaba me iba diciendo que "ojo con mear la aljaba, pancho, que te mato". Primero la olisqueé y luego le eché un chorillo de mi líquido interno. No es para menos, es mi sello imperial, che.
Hubo doble ración de carne y arroz. Se ve que el sistema de mostrar el super colmillo cuando estoy hambriento da buenos resultados.
Hubo mimos, caricitas y ¡¡¡no me bañaron!!!

¿Soy o no soy el rey?
¡Ja!

jueves, febrero 09, 2006

Tranquilo

La veo trabajar con los pies descalzos. Me encantan sus pies descalzos porque entonces yo me acuesto cerca suyo y ella empieza como en un ademán automático a moverlos y, por ende, a hacerme caricitas. Yo sé que en realidad está pensando en otra cosa y pienso que a veces soy algo así como un felpudo peludo tirado abajo de su escritorio pero no me importa. Saber que está allí, que no estoy solo, que me puedo ir a hacer mis cosas y volver sabiendo que ella está, no se fue, es una sensanción impagable.

miércoles, febrero 08, 2006

Desesperación

Será que es así, nomás. Esto de la independencia y el crecimiento de los humanos me tiene los nervios de punta. Porque, en definitiva, ellos se van a hacer sus experiencias en sus casas nuevas y yo me quedo aquí esperando las visitas esporádicas. Y ahora que Lucho se ha ido dejando su habitación vacía, ahora que la puerta de la habitación queda permanentemente cerrada, ahora que la casa se ha quedado más sola que nunca -Mamá y Papá Rossi están de viaje- me agarra una angustia terrible que quiero destrozar todo. No es que yo sea un destrozón porque sí. Además ese silloncito me gustaba mucho. Era mi lugar donde me sentaba a esperarlos a que volvieran de trabajar, donde más me gusta dormir porque no es blandito como el otro y entonces no me hundo mucho, sólo lo necesario. No es que yo haya querido hacerlo adrede. Es importante que entiendan esto. Pero fueron demasiadas maletas juntas.
Cuando mi dueña entró y vio el destrozo casi no dijo nada porque me vio desesperado por un poco de compañía. No es que llorara pero tampoco estaba feliz de verla. No era felicidad sino desesperación, si es que nosotros los perros podemos sentirnos de ese modo.
Y es no estoy acostumbrado a quedarme completamente solo.
O me llevan con ustedes a la capital o vienen para acá.
Pero hagan algo.

jueves, enero 19, 2006

Postal inesperada V

Querido Pancho,

Tú no me conoces pero yo sí. Tu dueña me ha hablado de tí todo el tiempo desde que ha llegado a Puerto Guadal. Se pasa las tardes leyendo junto al lago y a veces se anima a meterse en el agua. Ayer estuvimos los tres en la playita del lago General Carreras hasta que se hizo casi de noche. Ellos tomaron mate y me dieron alguna galleta. Espero que estés bien y no te preocupes que ya falta menos para que vuelvan.

¡Adiós!

Carla, la pastora inglesa de Puerto Guadal

lunes, enero 16, 2006

Postales inesperadas IV





Buenas, Don Pancho,

¿Cómo se encuentra su Buenos Aires? ¡¡¡Mande algo de humedad por aquí!!! Hace un rato pasó una parejita con una chata blanca que de blanca no tenía nada. Pero es que en esta ruta 40 no se puede esperar otra cosa. Parece que andaban preguntando si era o no era la 40 porque este camino ruinoso de ruta no tiene nada. Me espantaron a todos mis hijitos que andaban correteando por el camino y, claro, se bajaron de la camioneta al grito de ¡ñanducitos, ñanducitos! ¿Es que nunca han visto un ñandú, acaso?

Mis respetos a usted y su familia,

Mamá Ñandú.

jueves, enero 12, 2006

Postal inesperada III





Hola Pancho,

Mira que por aquí hay sólo dos argentinos que andan con una carpita anaranjada y hoy han subido a las Torres del Paine. No bajarán hasta pasado mañana. ¿Serán ellos? Deben ser. Por lo menos hablaban en castellano y tomaban mate. ¡Eran ellos!
Todo bien, amigo, por aquí mucho pastito para comer. Ya verás mi retrato en las fotografías del Despeinado.

¡Saludos!

El Guanaco listo.

jueves, enero 05, 2006

Postal inesperada II




Estimado Pancho:

Le escribe la mamá de Mumi, la mulita que Florcita y el Despeinado se encontraron en la ruta 3 yendo para Río Gallegos. Mumi estaba caminando en la ruta como es su tendencia habitual suicida cuando se los encontró. Desde hace unos meses que lo venimos tratando y nada, el pobre está obsesionado con el asfalto y nos ha dado unos sustos horribles.
Pero bueno, esto no viene a cuento, lo que quería decirle es que Mumi los vio bien de salud y con el semblante alegre.
Espero que todo esté bien en Buenos Aires. Nos han llegado noticias de que el verano está muy caluroso. Cuídese del sol.

Lo saluda cordialmente,

Mamá de Mumi, la mulita.

miércoles, enero 04, 2006

Postal inesperada

¡Salud, oh, Pancho! ¡Somos nosotras las liebresssss!
¿Cómo estás? No refunfuñés, viejo, que acá los dos tortolitos pusieron la carpa en un descampado frente al mar helado de Santa Cruz y se han puesto a cocinar como si estuvieran en la cocina de su casa. Hace un rato estuvieron con los pingüinitos pero ellos son muy chiquitos, no saben escribir postales. Y aunque el Despeinado se afanó en sacarnos alguna foto ¡¡¡nosotras somos más rápidas!!!!
No te aflijas, che, que falta como un mes para que estos dos vuelvan, jajajajaja.

Las Liebres de Monte León

martes, diciembre 27, 2005

Navidad con chivo

¿Vieron que hay perros que se ponen muy mal cuando la gente tira petardos y fuegos artificiales por las fiestas? No es que yo sea valiente pero a mí no me pasa nada. Pero nada de nada. Ni me inmuto. Es raro porque al menor ruido siempre salgo disparado a ladrar y a hacer barullo. Pero no, con estos bombazos que tiran acá...no sé, los ignoro. Y ojo, eh, ¡que no estoy sordo!

Ya les mostraré fotos del domingo en familia pero antes le paso un chivo ("chivo" significa propaganda para los amigos lectores de otras latitudes) y los que puedan este jueves vayan a ver esto.

martes, diciembre 20, 2005

No es lo mismo

Hace mucho que no escribo. Anduve algo solitario pues mis Rossi han estado muy viajeros. Es cierto que se han turnado para cuidarme y no dejarme solo pero aún así no es lo mismo que cuando están todos juntos. Porque cuando están los cinco (sí, con el despeinado también) la casa se inunda de ruidos y aplausos. Los Rossi cuando se ríen son increíblemente ruidosos. La cocina se transforma en una cantina de las risas pues ellos de la emoción llegan a golpear la mesa con la palma. El despeinado se ríe bajito pero ya no se asombra de estos estallidos emocionales.
Yo me sonrío con esta bocaza enorme que tengo y me lamo la nariz cuando los escucho parlotear como loros.
No es lo mismo cuando están de a uno.
No es lo mismo.
Sépanlo.

jueves, diciembre 08, 2005

Y llegó el día, nomás

El día para un perro comienza antes que para cualquier humano. Un rayito de sol, una gotita de lluvia, un ruidito y ya estamos con las orejas atentas. Un buen perro nunca duerme a pata suelta aunque esa sea la postura que adopte para su descanso nocturno.
Mi día de llegada comenzó con el primer trueno de la madrugada. La lluvia se ve muy poética detrás de los cristales de esta casa de modo que me acomodé frente a la puertita que da al fondo y me dejé arruyar por el canto del agua. Y así comenzó el gran día. Con una de esas lluvias que lavan la tierra, el alma y las penas. ¿Verdad Nano que esta lluviecita lava tus penas? También pienso que si Brocco quiere venir no va a tener problemas pues tendrá mucha agua para beber (ya que es un vegetal).
Y así es como empezaron a desfilar los recuerdos: Papá Rossi pasándome trocitos de jamón por abajo de la mesa, la dulce respiración de Mamá Rossi cuando duerme y yo estoy abajo de su cama, la concentración de Lucho cuando trabaja en su computadora y yo estoy abajo de su escritorio, las caricitas de Flor cuando se acuesta conmigo en el pasto y me hace rodar como un tronquito, la pelotita que me tira el Despeinado. Es que en estos seis años pasamos muchas buenas cosas.
De las otras mejor ni esforzarse en escribirlas, ¿verdad?
Y ahora, si me disculpan, tengo dos cosas que hacer: terminar de roer este huesito y prepararme para recibir a los invitados. ¡El Verdi y el Nano vendrán por unos mates espumositos y medialunas de la Vicente López! Después, Camilita parece que nos traerá algún postre mexicano para probar entre todos (esta chica es mi perdición). Blas parece que está de viaje así que desde aquí le enviamos un saludo perruno y le agradecemos su mensajito. Angela, si querés te sentamos a la mesa con los Rossi, seguro que mi dueña te va a dar charla (y lo mismo la bípeda de Verdi, si es que Verdi la quiere traer). ¡Las Minis! ¡Vénganse nomás, muchachas! Pero, cuidado, ustedes arriba del árbol, no sea cosa que alguno de nosotros tenga el espíritu canino demasiado exacerbado (yo lo tengo, desafortunadamente) y la fiesta termine mal. Aunque a Totxu parece que los gatitos le gustan y juega con ellos todo el tiempo.
Así que ya saben, todos los que quieran pueden darse una vueltita y allí estaremos, a la sombra del pino haciendo un gran picnic. ¡Y no hay excusas que hoy es feriado y ahora sí que ha salido el sol!
Aquí les dejo el mapita para que no se pierdan.



Y ahora me voy a seguir masticando mi huesito, jeje.


lunes, diciembre 05, 2005

Día de llegada

Nadie sabe el día en que nací. Pude haber nacido en cuna de oro. Pude haber tenido ocho hermanitos y una madre querendona. Pude haber sido regalo de una cigüeña. Pero fui víctima de un abandono, extravío o vaya saber qué cataclismo del destino. Lo cierto es que los perritos de la calle no tenemos fecha de cumpleaños. Lo que sí tenemos es "fecha de llegada". ¡Claro! ¿O qué se pensaban? ¿Que no íbamos a festejar?
El "día de llegada" es el bendito día en que llegás a la casa de tus dueños, los que elegiste o te eligieron. El día en que ya no hace falta pensar en defenderse, procurarse comida o buscar un lugar para dormir.
El día en que el amor le hace burla a la soledad y el mundo hostil se transforma en un lugar alegre.
Y ese día es como volver a nacer.
Yo llegué a la casa de mis Rossi un 8 de diciembre de 1999.
Hace seis años. Hasta tengo algunas canas en la barba que demuestran el paso del tiempo.
Mis amigos, yo no tengo día de cumpleaños pero tengo "día de llegada".
Y es este 8 de diciembre.

viernes, diciembre 02, 2005

El mate (porque preguntaron)

Yo soy un perro chino pero igual tomo mate.
Y sí, qué se le va hacer. Si en este país nadie es de acá. Todos somos y no somos. O, bueno, quedan algunos -muy pocos- de los primeros habitantes pero en Buenos Aires es difícil de encontrarlos porque los mataron a todos.
Esta tierra es una mezcla de destinos bastante sangrientos. Un barco de aquí, otro barco de allá, una carreta, un malón de indios y ¡zaz!, se formó la familia argentina.
A mí, por ejemplo, que me trajeron de las tierras de Lao Tse y Confucio, todo esto de las mezclas me hace sentir menos extranjero y más argentino. Pero, argentinos míos, tráguense una vez más el orgullo, el ego, el yo y el super yo, ya que si nos ponemos verdaderamente estrictos en los antecedentes históricos de esta verde bebida, hay que aceptar que el gran impulso del mate lo llevaron a cabo los jesuitas en el siglo XVI. Si bien el mate ya existía -los guaraníes lo llamaban mati- fueron los jesuitas quienes inventaron la famosa bombilla -los guaraníes, en cambio, usaban una caña delgada que llamaban "tacuapí"- y practicaron el cultivo de la yerba mate.

Sepan, mis queridos colegas, que los gauchos de estas tierras vivían a mate y a asado (sí, mis queridos colegas, asadoooo todos los días, hiiiuupiiii), combinación perfecta para las largas horas de cabalgata. Aún hoy, el mate es la infusión vital para empezar el día. Es la bebida indispensable para aguantar horas de estudio, jornadas intensas de trabajo, noches en vela, disfrutar con amigos un buen momento y hasta hacer una parada en las escalinatas de cualquier museo, plaza, playa (¿no vieron nunca a los argentinos en las escalinatas del Louvre tomando mate?).

Para cebar un verdadero mate hace falta algo más que yerba, un recipiente, bombilla y agua caliente. La temperatura del agua es fundamental pues de ella dependen los diferentes matices y el sabor. Un mate bien cebado tiene que estar caliente (pero, ¡ojito!, que no queme la lengua), espumoso, y su sabor debe ser intenso aunque nunca ácido. El agua nunca debe estar hervida pues, de lo contrario, no le permitirá a la yerba soltar todo su sabor y el mate se "lavará" rápidamente. Hay que "cansar" a la yerba, ¿me entienden?, sacarle hasta el último suspiro de sabor. Fíjense que el arte de cebar guarda tantos secretos que antiguamente en las casas había sirvientas -cebadoras especiales- que se ocupaban únicamente de cebar el mate. Los Rossi, la verdad, son medio un desastre para cebar pero bueh. En cambio, hay que admitir que el Despeinado es un capo total. Sus mates siempre salen espumosos y calentitos. Un regalo para el corazón, la verdad.

Por suerte, siempre hay para todos los gustos. Hay quienes gustan de tomar el mate amargo y otros dulce. A veces lo perfuman con cascaritas de naranja, un granito de café o canela y miel. Mis Rossi lo perfuman con hojitas de cedrón (una plantita que crece en el fondo del jardín), menta peperina y burrito (otras hierbas). Lástima que le ponen edulcorante (¡¡puaj!!) y, entonces, mi dueña -que detesta el edulcorante-, los reta. Por eso en esta casa siempre hay dos o tres mates funcionando (pa' todos los gustos, ¿no les dije?).

Dicen por estas tierras que el mate tiene un lenguaje y encierra palabras que expresan sentimientos. Por eso si alguna vez te dan un mate lavado es señal de indiferencia. Si te lo dan frío, peor, ¡te desprecian! En cambio, si el mate es dulce y espumoso significa amistad y cariño. El mate con canela, jejeje, envía un mensaje de interés. El mate amargo, en cambio, significa fuerza y coraje . Si una mujer le ofrece un mate dulce a un hombre es señal de amor. El mate con café implica que una ofensa ha sido perdonada y si tiene cascaritas de naranja te están diciendo "¡vení a buscarme!".

Ah, eso sí, el primer mate, es el "mate de los tontos". Nunca se debe ofrecer el primer mate pues suele salir un poquito frío. Un buen cebador de mates debe probar siempre el mate que está ofreciendo.

Bueno, mis amigos, los dejo por ahora con una foto del Despeinado cebando un mate.
A ver si la próxima nos reciben al Nano y a mí con un buen mate europeo.

miércoles, noviembre 30, 2005

Regreso

Los Rossi han vuelto de Brasil.
La casa se llenó de ropa revuelta y el lavarropas ya no da abasto. Ahora están todos amuchados en la cocina parla que te parla con mate, pava de la abuela y medialunas de la Vicente López (no cualquier medialuna, ¿eh?). La han llamado a Florcita que sigue excitada por la función del sábado, parece. Florcita, cuidate, que ahora que sabemos postear fotos vamos colgar algunas de la función por aquí.
¿Les gustó mi perfil?
Alguien en alguno de los comentarios elogió el corte de pelo.
Les voy a contar la verdad.
Yo no tengo ningún corte de pelo. Cuando lo tengo largo me pelan y cuando me pelan me lo dejan largo. Eso que ven ahí es un estadío de la cuestión.
¡Salud!
Esto sí que fue una fiesta, ¿eh?

lunes, noviembre 28, 2005



Y después dicen que no me toman en serio.
Han trabajado, ¿verdad?
(el mate y la pava nunca faltan, Verdi)

domingo, noviembre 27, 2005

album familiar

En este blog nunca antes se habian subido fotos.
Hasta ahora.
Es que mis Rossi no son muy ordenados. Yo estoy de acuerdo con eso de que la tecnologia ayuda a alguna gente. Pero tambien estoy convencido de que a otros los pierde. ¿Adivinen a que grupo pertenecen mis pequeños benefactores?
¡Adivinaron!
Pero alli estan. Desde hace DOS HORAS intentando ponerse de acuerdo en como subir algunas fotos mias a este blog.
-¿Donde estan las fotos de Panchito?
-Mezcladas con las del viaje a China, obvio.
-¡No puede ser!
-Uy, mira, ¡ahi estas vos cantando en el Empire!
-¡Pero de donde salieron estas fotos!
Y asi...
La verdad es que me dan ternura.
Me han dicho: ¿como es posible, Panchito, que tus lectores no conozcan tu magnanimo perfil de emperador chino?
¿Como es posible?
Yo no lo se, les respondi. Ponganse de acuerdo ustedes y no me molesten.
Que lo mio son las palabras.
Y hoy es domingo (dia de roer huesitos, hiuuupiii).
Asi que con ellos los dejo.
Que trabajen, che.

miércoles, noviembre 23, 2005

De fiesta

Hace un tiempo, en este blog, escribí sobre los mapas. Mi dueña me explicó lo del océano de agua, los continentes, los aviones y la internet que permitía acortar todo tipo de distancias. Así fue como me adentré en el mundo de todos ustedes. Conocerlos fue una experiencia de la cual todavía reflexiono en mis tardes de estanquecito y luna.
Una de esas tardes se apareció el Nano por mi jardincito.
-Che, Panchín, ¿y si nos vamos a la gran fiesta del Verdi?
Al principio me asusté. ¿Qué hacía ese perro en mi jardín? Lo miré con mi único ojo de pirata azorado.
-¿A la fiesta del Verdi?
-¡Claro, tonto, no viste que cumple años!
-Pero, ¿a vos te parece que yo vaya así, con esta facha de demodéxico?
-Si se te ve bárbaro, che, un poquito menos de pelo ahí en el pompón de la cola pero bueh. Con pompón o sin pompón tenés que venir.
-¿Va Camila?
-Obvio que va. ¡¡Es nuestra corista!! Y vos nos tenés que cantar algún tangacho.
-¿Y vos? Mirá que vos sos más porteño que yo, che.
-No, bolú, yo voy a tocar el piano.
-Ah.
Y ahí me convenció. Eso sí, antes fuimos al rosal tan lindo que tienen los Rossi y cortamos algunas rosas rojas que perfumamos con algunas de las lavandas. El vuelo fue tranquilo aunque yo estaba con un miedo de locos. No se lo dije al Nano pero creo que se me notaba en la cara. El Nano sacó una foto donde estamos los dos ahí. ¡¡Hasta se ve el ramo de flores!! ¡¡Grande Nano!! Este Nano es un valiente.

La fiesta fue un escándalo de divertida. Pero eso no lo cuento que ya todos saben que hizo cada uno, ¿verdad?

Y otra vez, desde aquí, ¡felicidades, Verdi!

martes, noviembre 22, 2005

Hasta la vuelta

Aquí hay gato encerrado.
Esas valijas en el medio del living y que ella y el despeinado se hayan venido un domingo a la mañana a tomar mate a lo de los Rossi no me dejan dudas.
Mamá y Papá Rossi se van de la casa por vaya saber cuánto tiempo.
Yo no sé contar el tiempo con el calendario de los humanos. Cuando alguno de los integrantes de esta casa se va a trabajar, a hacer las compras o de paseo para mí es como si las horas se multiplicaran. Por eso, cuando vuelven, los saludo con fiestas y pido que me alcen y me festejen. No es que tenga "corta memoria", -como sé que andan diciendo por ahí-. No. Yo tengo una percepción del tiempo distinta, casi diría "perruna".
Esas valijas me dicen, además, que estos dos se van a tomar un avión. Son las típicas valijas de tomarse un avión.
Yo me voy a sentar en las valijas a modo de protesta.
Eso.
Así.
A modo de almohadón.
No me molesten.
¡No me molesten, che!
Bueh.
Váyanse, nomás.
Pero conste que se van porque yo los dejo.

miércoles, noviembre 16, 2005

No es Katrina pero...

¿Quién dijo que en el verano era todo jauja?
Se largó la lluvia, señores. Un vendaval de lluvia y hojas entró al piso living alfombrándolo. Nosotros estábamos cómodamente instalados en la piecita del fondo cuando escuchamos a Mamá Rossi gritar: ¡Vengan! ¡Vengan! ¡Que se inunda la casa!
¿Y nos les digo que estos dos pelafustanes me dejan encerrado en la piecita del fondo?
Al rato, mi ausencia los confunde. ¿Y dónde está Pancho?, se preguntan.
¿Dónde?
¡Ja!
¡Acá estoy, pedazos de bestias!
¡¡¡Me encerraron en la pieza del fondo!!!
¡¡¡¡¡¡Vénganme a buscar!!!!!!!

lunes, noviembre 14, 2005

Claro de luna

Es de noche y yo me relamo mis pequeñas fauces. Estoy recostado sobre el dulce pasto un poco húmedo por el rocío de la tarde. El estanquecito ya está lleno. La luna lo ilumina y le da un cierto color turquesa.
Todo es muy bello y yo, relamiéndome los restos del asado del domingo, pienso en mis cosas.
En eso, llega ella.
-Panchito ¿qué hacés acá solito?
La miro y no muevo ningún músculo de la cara.
-Qué raro está Pancho... -escucho que le dice al despeinado.
Yo digo, cuando ella se va sola a algún rincón nadie le dice nada. ¿Es que acaso nosotros no tenemos derecho a un poco de privacidad también?

miércoles, noviembre 09, 2005

Pensamientos

Mi dueña leyó por ahí que:

El pequinés proviene de China, país donde era considerado la encarnación del legendario perro Fu, y se utilizaba con el fin de ahuyentar los malos espíritus. Por ello, los pequineses tenían un rango divino, hasta el punto de que a su paso los plebeyos debían inclinar la cabeza y el hecho de robarlos era castigado con la pena capital.

Asimismo, a la muerte de cualquier emperador, sus pequineses se sacrificaban con la creencia de que así podrían protegerles en la otra vida.

Brrrr. Qué bueno haber emigrado...

lunes, noviembre 07, 2005

Demodexia

Yo les avisé que mi vida era medio complicada, ¿verdad?
Verán, yo no puedo irme de paseo como Verdi, ni visitar lugares exóticos como Buffy, ni tener una linda hembrita como Rufus, ni procrear. ¿Y saben por qué? Pues tengo el sistema inmune deprimido. Parece que nací así, desde siempre, fallado (lo del ojo es otra historia, eso me lo busqué yo solito, jeje).
La demodexia, mis amigos, es una especie de sarna que comenzó cuando yo era muy pequeño. Parece que en realidad todos la tenemos pero sabemos defendernos de ella. Lamentablemente no es mi caso. Yo -literalmente hablando- casi me muero de esta sarna. No voy a dar detalles porque no quiero asustar a ningún lector mío pero sepan que fue muy mortificante. Para que entiendan lo grave de la situación, según mi veterinario, muchos dueños llegan a sacrificar al perro si llega a tales condiciones.
Pues a mí no me sacrificaron.
La enfermedad nunca se fue del todo aunque, gracias a distintos tratamientos y cuidados, nunca volví a tener el estado alarmante de la primera vez. Está latente en mí ya que esos bichitos viven en mi piel y cuando me agarran con las defensas bajas, ¡zaz! me aparece un agujero de pelo en alguna parte del cuerpo, o bien, en las patas, o bien, en la cara.
Ya mis dueños me conocen y saben.
Si me ven lamiéndome mucho enseguida me revisan, nunca me dejan el pelo muy largo (¡con lo lindo que me queda! ), y además está ese olor tan característico de la enfermedad que aunque no haya aún ningún rastro en la piel sabemos que la demodexia ha vuelto a poner sus garras en mí. Y una vez que logra ingresar en mí yo ya no puedo defenderme.
Intentaron de todo: ungüentos, pastillas, hasta un tratamiento homeopático para levantar defensas. Todo duró un período de tiempo hasta que venía la siguiente recaída.
Ahora ya saben que es así.
Que yo soy un demodéxico de por vida y ¡paciencia!
Por suerte nunca volví a tener la piel en carne viva y ahora con el tiempo se me ha vuelto mucho más leve. Una cosita de nada. Pero debo cuidarme. No puedo salir a pasear en lugares muy públicos pues la calle está llena de peligros y yo soy alérgico a todo (ahora entienden mi odio a los gatos y sus pulgas pues mis recaídas se deben muchas veces al contagio de pulgas). Algo que para cualquier perro puede ser un simple rasguño en la piel para mí es simplemente un portal abierto para la demodexia. No puedo procrear pues mi sistema inmune de porquería se hereda y yo no quiero que ningún hijo mío sufra de esta horrible pesadilla.
Y ya basta de hablar de cosas tan tristes.

Malos días

Ayer vinieron unos tipos muy sucios a armar despiole en el jardín. No entiendo a los humanos, yo les pongo cara de pocos amigos y ellos vienen igual diciendo "cuchi cuchi" y todo eso. ¿Es que no entienden que ellos son los extraños y que yo estoy cuidando la casa? Se pusieron a hacer un ruido muy molesto ahí justo adentro del estanque vacío. Me espantaron todos los pajaritos, por supuesto, y para rematar ¡tengo otra vez demodexia!
Ayer, definitivamente, no fue un buen día.

martes, noviembre 01, 2005

Analfabeto

He destrozado pocas cosas en esta casa. La mayor explicación se debe a que el destrozado era yo (mi maldita demodexia, la historia del ojo y otras complicaciones) y debía curarme. Además los pequineses estamos para otra cosa. No nos interesa eso de andar mordisqueando las medias sucias del señor ni las flores del jardín de la señora (aunque para romper flores estaba la princesa collie de la cual ya les hablé en posts anteriores).
Es cierto que nosotros "larveamos"-como diría Toro, el dueño de Juliana- como cualquier otro perro de clase media (porque los perros de clase alta están siempre al borde del surmenage) pero cuando nosotros "larveamos" lo hacemos con una dignidad seria, una majestuosidad serena y hasta envidiable.
Pero sí. Alguna vez he dejado salir mi espíritu destrozón.
Una vez.
Y no tuve mejor idea que hacerlo con un libro que habían dejado sobre la mesita ratona (Sepan, ustedes, lectores humanos que nunca deben dejar cosas curiosas al alcance de nosotros, los perros).
El librito era muy simpático. Tenía un olor raro, como de viejo, estaba algo amarillo y tenía las puntas dobladas. Y ella lo había estado mirando por largo tiempo acostada en el sofá. Sí, aqui viene el dato importante: sépanlo, ella adora los libros.
No sé bien por qué.
No se pueden comer,
no se pueden morder,
no se puede jugar con ellos.
Algo deben tener pues el efecto que produce sobre los humanos es claramente hipnótico.
Bueno, en fin, lo habían dejado allí: a mi alcance.
¿Qué podía hacer?
Me subí arriba de la mesa (era una mesa ratona) y lo miré fijamente durante un buen rato. Pero nada pasó. Luego acerqué mi hocico para husmearlo bien (ya saben , a los perros el mundo nos entra por la nariz) pero lo único que sucedió fue que estornudé como cuatro veces. Lo lamí pero el contacto era áspero y el gusto, puaj, asqueroso. Lo intenté abrir con una pata pero no lo conseguí. Intenté abrirlo con la boca pero mis dientes se clavaron sobre la tapa y rasgaron una de las puntas.
Desesperante, ¿no?
Pasé un buen rato intentando abrirlo pero quedé estupefacto ante un millar de cagaditas de mosca (después me explicaron que eso eran letras). Por más que lo intenté no logré descifrarlo. Descubrí que no soy un buen investigador y encima, para colmo, la impaciencia me puede. Ante esas cagaditas me enfurecí. Y ya saben ustedes qué pasa cuando un pequinés se enfurece.
Lo lamento tanto, Florcita.
Yo no sabía que las Rubaiatas de Omar Khayyám podían ser tan importantes.

viernes, octubre 28, 2005

Las mujeres y yo

Una hembrita muy bonita me ha escrito en los últimos comentarios que soy muy simpático. ¡Simpático! ¿Simpático, yo? Yo soy un cascarrabias de novela. Un insoportable. Un reventado. Un despótico. Un tirano.
Pero, bella Camila, si vos lo decís, algo de razón habrá,¿no?
Aaaaaaaah, las mujeres....

lunes, octubre 24, 2005

Cívico

¡¡Yo también quiero votar!!
¡Claro que sí!
No se vayan y me dejen solo cavilando mis insatisfacciones, ¡malditos!
¿Pero cómo?
¿Qué me dicen?
¿Sólo es para humanos?
¿Acaso nosotros los perros no somos civiles?
¿Que necesito de un DNI?
¡¡Yo soy Pancho, carajo, no necesito de ningún DNI!!
¡¡Yo también quiero votar!! Me han dicho que hay un candidato al que le llaman bulldog. Me gustan los bulldogs. Me gustan mucho. Tienen cara de malos pero son más buenos que el pan. Además un pariente mío brasileño era bulldog y mi dueña siempre me decía que yo era igual pero en versión pequeñita y con más pelo.
Pero no. No hay caso. No estoy en eso que llaman "padrón". Además el despeinado no está de acuerdo con las ideas del bulldog. Me convenció diciéndome que al bulldog este no le gustan los tuertos.
Buah.

domingo, octubre 16, 2005

Madre hay una sola

Ustedes, mis amigos, quizás no sepan lo que significa comerse un buen asado a las brasas. Lo mejor es la tira porque tiene huesito aunque el vacío es tiernísimo pues siempre lo compran de ternera y la carne pareciera una manteca que se escurre entre los dientes. Un manjar. Hoy en el día de la madre se reunieron todos los Rossi en alegre comilona y "disfrutamos" a lo grande. Se relamieron un buen rato hasta que me dieron mi parte de huesitos y yo me fui a revolcarme con ellos en el pasto. Ya sé que me engraso todos los bigotes pero ¡vale la pena!
Una novedad intrigante: el despeinado está irreconocible. ¡¡Se ha cortado el pelo y de despeinado ya no tiene nada!!
Y ahora me voy por los restos del postre.
Y no pongo foto nueva que ya se me empiezan a notar los rollitos, jeje.
¡Glup!

jueves, octubre 13, 2005

No soy rata, soy perro

Me hice la rata, sí.
Pero no me disfracé de rata. Por la península ibérica existe algo sobre los novillos y las pellas, no lo sé. Pregúntenle al peque que para eso es lo más. Yo, por si acaso, continúo ladrando en mi dialecto rioplatense.
Por aquí ya salió el solcito. Hay una primavera que no se imaginan. Una maravilla. Mis pelos y uñas continúan creciendo y las pulgas...empezaron ya a molestar. A estos gatos del barrio los odio con toda el alma. ¡¡¡Me pasan sus maditas pulgas!!! ¡¡¡A mí, que soy EL EMPERADOR!!!
Bueh.
Ya me empecé a sulfurar de nuevo y después andan diciendo por ahí que soy un gruñón.
O un gruñosito, como le dicen a "uno" que mi dueña conoce.
(Hans, ni se te ocurra comprar un perro para patearlo pues sino te la verás con toda nuestra banda, eh).

P.D: ¡Cada vez somos más! He agregado a la lista de blogs perrunos a Maggie, una diosa de patas blancas, Blas, un caniche muy simpático y Norman, un labradorcito cachorro (¡despeinados abstenerse de leer está página).

lunes, octubre 03, 2005

Cazadores

Un día de estos ¡zaz!
¡zaz!
¡zaz! y...
¡zaz!
Pero no. Estos pajaritos vuelan muy rápido. Nunca conseguiré atrapar uno. Igual es como un juego. Tengo que hacerme el malo. Esas son las reglas. Ellos ya lo saben y se burlan de mis patitas cortas. Aaaaah, pero si estuvieran frente a un verdadero perro de caza ¡¡¡ya verían!!!
Igual yo soy un perro emperador. Yo no cazo. Mando a cazar a los otros, mis súbditos.
(¿de dónde vendrá la carne que me dan todas las tardes?)
Je.