miércoles, febrero 10, 2010

Rulfo

Rulfo llegó la noche del cumpleaños de mi dueña. Llovía, el tipo estaba mojado y lastimado de una pata. Hambre no tenía o al menos eso parecía. Quizás se había perdido hacía poco. Le dieron un poco de tarta pero no quiso. Queso, tampoco. Pan, tampoco, biscochuelo, menos. Mi dueña dijo: este perro se perdió hace poco y no debe conocer la comida de verdad, debe comer sólo balanceado.
Se quedó.
Le hizo un lugarcito en la parte de adelante.
Después descubrió que el perro estaba ahí porque en la misma cuadra había una perra en celo. Lo dejaba salir para que fuera a montar guardia en la puerta de la casa de la perra. Parece que a mi dueña le caen mal los dueños de la perra por otras cuestiones que no vienen al caso contar ahora. Rulfo se quedaba ahí y después volvía a la casa, tomaba agua, se hacía hacer unos mimitos y volvía al ruedo de macho cabrío.
Claro que debe haber sido así cómo se lastimó la pata. Con otro perro macho como él.
Mi dueña le compró comida balanceada, le dio de beber, lo cepilló, se fijó si tenía pulgas o rastros de sarna. Nada. Muy sanito. Salvo por la herida en la pata.
Pasó el fin de semana yendo y viniendo. Si lo dejaban encerrado lloraba como si lo estuvieran degollando.
Y mi dueña decía: este perro es de alguien, es demasiado bueno y obediente.
Salía con mi dueña a caminar (sin correa) y no se desprendía de su lado. Iban, venían. Eso sí me dio muchos celos. La cosa es que estuvieron con este idilio hasta ayer. Mi dueña se fue a trabajar, el perro empezó a llorar, lo soltó y él la acompañó hasta la parada. Después se fue lo más campante.
No volvió.
Dice mi dueña que al sacarlo del radio de la perra en celo, Rulfo recuperó sus capacidades mentales y volvió a su verdadera casa. Una optimista bárbara, eh.
La perra sigue en celo y han aparecido otros perros en la cuadra. Pero esos sí, son lobos viejos acostumbrados a la calle. No precisan de la ayuda de nadie. Así que ni se te ocurra, eh.


En fin.



snif.

2 comentarios:

Gaucho Tibetano dijo...

pancho colega..
tu eres el emperador (como te llamaba verdi..) de su amor.. no lo olvides...

Girasol dijo...

Pancho amigo, con esa carita me da ganas de llorar jejeje...Tu dueña tiene un gran corazon!!!