lunes, julio 20, 2009

A la pipeta!

Otra vez con pulgas. La maldición de vivir en una casa con jardín y gatos callejeros rondando. No pude salvarme de la famosa pipeta.

Mamá Rossi: -¡Que no te toque la piel que es veneno!
Flor: -¡Mamá no lo estoy tocando!
Mamá Rossi: -Bueno, pero ponele el veneno más arriba que tengo miedo de que se lama.
Flor: -Si estoy en el cuello...¡Pancho no tiene cabeza giratoria!
Mamá Rossi: -Después lavate las manos, mirá que el veneno se absorbe por piel.

Y yo pensaba...me lo están poniendo en ¡MI PIEL!
¡Me están envenenando!

Dios mío.
Qué injusto es todo.

viernes, julio 10, 2009

Shiatsu para perros




Yo la adoro pero a veces...
Por ejemplo, en su casa hay un cuarto que me está completamente vedado. El suelo está tapizado de un increíble futón de capas y capas de algodón. ¡Puro algodón! ¿Acaso va a compartirlo? ¡No! ¿Quién me he creído?

Soy un pobre perro.
Soy un pobre perro.
Viejo y feo.
Snif.

Esta desalmada tiene en su casa un salón de hacer mimitos y jamás me ha dejado entrar allí.
Entonces me explica que no son mimitos. Que es shiatsu. Que no me confunda.
Cuando el extraño se va me mira toda cariñosa y me dice: Panchito, hermoso, vení, ¿no querés mimitos?

¡No!
¡Quiero MI shiatsu!

lunes, julio 06, 2009

Perrito faldero

Entro al blog de Verdi y allí veo planteada una cuestión. ¿Qué es un perrito faldero?

Y ahí empecé a preguntarme yo:
¿soy o no soy un perrito faldero?

Tengo la estatura de los perritos falderos. Pido cariño, muy a menudo, pero no se lo pido a cualquiera y a veces quisiera que me dejaran tranquilo. Es decir, soy bastante receloso a la hora de los mimos. Porque... bueno, no me gusta cualquier mimo. E incluso, a veces puede pasar que si no me gustan los mimos directamente me voy. No siempre me gusta estar en la falda de mi ama. Cada vez menos, a decir verdad. Cuando me levanta me duelen las patitas y entonces medio que le grito, che, bajame, pero en idioma perruno. Ella, como es Licenciada en Letras y algo de idioma perruno debe haber aprendido en esa benemérita institución que se llama universidad, me entiende enseguida y me baja. ¿O será porque mamá Rossi le grita que me baje? Bueno, sí, mamá Rossi piensa que voy a morder a todo el mundo todo el tiempo. Quizás tenga algo de razón en preocuparse así porque últimamente estoy muy cascarrabias.
Y al final, me fui por la ramas. ¿Soy o no soy?
Qué se yo.

martes, junio 30, 2009

Por qué los perros dejaron de volar II

¿Se acuerdan del poemita de por qué los perros dejaron de volar? Creo que ya sé por qué. Miren esta foto sino...

sábado, junio 20, 2009

Mmmmggrgr!

Estoy parado frente a la gran ventana del living pispeando la calle.

-Apurate, Claudio, vamos, ¡se hace tarde!

Mamá y papá Rossi van a salir. Tienen un cumpleaños.
Los hijos están repantigados en los sillones del living. Parece que éstos no van, se quedan a hacer la digestión de un copioso asado en la casa familiar. Los envidio un poco pues están en los sillones que para mí están prohibidísimos. Malditos. Los odio un poco en silencio aunque sé que cuando me dejen solo del todo ya me las ingeniaré para subirme yo.

-¡Claudio!

Al final, luego de varios ruidos de puertas que se abren y se cierran logran irse no sin antes decirles a este par de desalmados que me den de comer y esas cosas que mis dueños pequeños hacen cuando se les da la gana.
Me quedo paralizado escuchando como se abre la puerta del auto y luego se cierra. El motor se pone en marcha y yo sigo inmóvil. Los miro alejarse.

-Mmmmmggrrgr.

-¿Qué dijo?
-¿Quién?
-Pancho.
-¿Dijo algo?
-Dijo: mmmmggrgr.
-Debe estar triste.
-Pobre Pancho.
-No le gusta quedarse solo.
-¡Pero si está con nosotros!

Los Rossi hijos no entienden nunca nada. ¿No se dan cuenta? Yo nunca sé por cuánto tiempos se van. Además ustedes no son para nada confiables. Desde que no viven en esta casa van y vienen a su antojo. Sólo recibo cariño y palmaditas pero de cuidados ni hablar. Son un desastre. Creen que sigo siendo un pendejo y me tiran de las orejas y me hacen doler.

¡Dios mío! Estoy viejo. ¡Viejo y gruñón!

¡Mmmmmggrgr!

miércoles, junio 10, 2009

Hijo de mala madre

Yo, por lo general, soy un perro con pocas pulgas, salvo cuando vienen los gatos como Silvestre y ahí sí, se me vienen toditas las pulgas al lomo. Odio eso. Me bañan el doble y no porque esté sucio sino por culpa de esos felinos de mala madre. Y digo mala madre porque los dejan ahí sueltos, caray. Bueh, si es por mi madre, ésa debía ser una flor de mala madre porque también me dejó por ahí tirado, caray, o vaya a saber qué habrá pasado. Quizás deba ir a algún locólogo, ¿no? Por acá hay varios, incluso hay quienes se especializan en perros. Digo yo, ¿por qué le tendré tanta miedo al abandono? Es obvio que nadie me va a abandonar ya. La casa de los Rossi es mi casa. Incluso les diría que es más mi casa que la de ellos porque, en definitiva, yo paso más tiempo acá que ellos. No entiendo muy bien a los humanos. Se matan para tratar de tener una casa linda y acogedora pero al final no están nunca en ella. Yo lo sé porque lo vivo todos los días. Se van por un buen cúmulo de horas y llegan cansados, exhaustos y ni un mimito casi. Ellos se burlan de que no me gusta quedarme solo. Pero ¿a quién le gusta eso? Ah, ya sé, a mi dueña que está un poco loca. Como ahora anda soltera y es muy bonita se cree que el mundo le pertenece. No está ni un minuto normal. Siempre de acá para allá. No es que extrañe al Despeinado, eh. No me malentiendan. Sólo que la encuentro un poquito alterada. Creo que son las hormonas femeninas pero como soy perro y encima perro bien macho, de eso entiendo poco y nada.

lunes, mayo 18, 2009

Por qué los perros dejaron de volar

Before humans,
dogs flew everywhere.
Their wings of silky fur
wrapped hollow bones.
Their tails wagged
like rudders through wind,
their stomachs bare
to the sullen earth.
Out of sorrow
for the first humans--
stumbling, crawling,
helpless and cold--
dogs folded their
great wings into paws
soft enough to walk
beside us forever.
They still weep for us,
pity our small noses,
our unfortunate eyes,
our dull teeth.
They lick our faces clean,
keep us warm at night.
Sometimes they remember flying
and bite our ugly hand.

Ken Brewer

jueves, abril 16, 2009

Somewhere over lo qué?

De pronto viene como alocada y me dice: ¡Pancho, sos el nuevo perrito de Dorothy!
Y yo, que no entiendo nada, la miro de reojo y me lamo la nariz.
Entonces ella me cuenta la historia del mago de Oz.
Y me muestra esta canción mientras me dice: ¡Pancho, ya nos tenemos que poner a ensayar!



¿A que yo puedo hacer eso y mucho más?

lunes, marzo 23, 2009

Sólo los gatos tan sólo los gatos...

Ya lo sé. ¡Ya lo sé!
¡Soy un desastre!
Es la artritis que no me deja escribir bien.
Ahora, por ejemplo, les estoy escribiendo con mis cuartos traseros (me sale bien, ¿no?).
Pero no todo es tan malo en la vejez. Uno se hace más sabio. Por ejemplo, yo el otro día aprendí algo muy importante. Aprendí que a los pájaros hay que dejarlos que se bañen en la piletita (a los Rossi les gusta ver cómo los pájaros se bañan, ¡gustos humanos!). Pero con los gatos la cosa se pone diferente ¡Hay que echarlos del jardín! Si vieran lo desalmados que se ponen... ¿Qué tal, eh? ¡Es una buena esa! ¡Yo no sabré llevarles el periódico ni las pantuflas, pero les espanto a los gatos de todo el vecindario!

Los Rossi, agradecidos. Obvio. Están hartos del olor a pis de gato. Yo los entiendo. Mi pis siempre es y será mucho más rico. Los pajaros, por otro lado, no parece que hagan pis o al menos yo no lo huelo. ¿Ustedes qué piensan?
¡Hey! ¡Ustedes dos! ¡Ya pueden bajarse del techo, eh! ¿No ven que ya no me interesan?

martes, enero 06, 2009

Bruce Lee

¡Tengo un nuevo amigo!
Se llama Bruce Lee y es un caniche toy negro. Como es chiquito no me causa envidia ni tengo ganas de morderlo como a los otros. ¿O será por la dueña tan linda que tiene? Bruce es un poco más pequeño, parece una nubecita negra dando vueltas por el jardín. Vino a tomar mate a la casa de mi dueña y, bueno, se ligó algunas miguitas de las medialunas de la Berna.
Ahí se los presento: