viernes, diciembre 02, 2005

El mate (porque preguntaron)

Yo soy un perro chino pero igual tomo mate.
Y sí, qué se le va hacer. Si en este país nadie es de acá. Todos somos y no somos. O, bueno, quedan algunos -muy pocos- de los primeros habitantes pero en Buenos Aires es difícil de encontrarlos porque los mataron a todos.
Esta tierra es una mezcla de destinos bastante sangrientos. Un barco de aquí, otro barco de allá, una carreta, un malón de indios y ¡zaz!, se formó la familia argentina.
A mí, por ejemplo, que me trajeron de las tierras de Lao Tse y Confucio, todo esto de las mezclas me hace sentir menos extranjero y más argentino. Pero, argentinos míos, tráguense una vez más el orgullo, el ego, el yo y el super yo, ya que si nos ponemos verdaderamente estrictos en los antecedentes históricos de esta verde bebida, hay que aceptar que el gran impulso del mate lo llevaron a cabo los jesuitas en el siglo XVI. Si bien el mate ya existía -los guaraníes lo llamaban mati- fueron los jesuitas quienes inventaron la famosa bombilla -los guaraníes, en cambio, usaban una caña delgada que llamaban "tacuapí"- y practicaron el cultivo de la yerba mate.

Sepan, mis queridos colegas, que los gauchos de estas tierras vivían a mate y a asado (sí, mis queridos colegas, asadoooo todos los días, hiiiuupiiii), combinación perfecta para las largas horas de cabalgata. Aún hoy, el mate es la infusión vital para empezar el día. Es la bebida indispensable para aguantar horas de estudio, jornadas intensas de trabajo, noches en vela, disfrutar con amigos un buen momento y hasta hacer una parada en las escalinatas de cualquier museo, plaza, playa (¿no vieron nunca a los argentinos en las escalinatas del Louvre tomando mate?).

Para cebar un verdadero mate hace falta algo más que yerba, un recipiente, bombilla y agua caliente. La temperatura del agua es fundamental pues de ella dependen los diferentes matices y el sabor. Un mate bien cebado tiene que estar caliente (pero, ¡ojito!, que no queme la lengua), espumoso, y su sabor debe ser intenso aunque nunca ácido. El agua nunca debe estar hervida pues, de lo contrario, no le permitirá a la yerba soltar todo su sabor y el mate se "lavará" rápidamente. Hay que "cansar" a la yerba, ¿me entienden?, sacarle hasta el último suspiro de sabor. Fíjense que el arte de cebar guarda tantos secretos que antiguamente en las casas había sirvientas -cebadoras especiales- que se ocupaban únicamente de cebar el mate. Los Rossi, la verdad, son medio un desastre para cebar pero bueh. En cambio, hay que admitir que el Despeinado es un capo total. Sus mates siempre salen espumosos y calentitos. Un regalo para el corazón, la verdad.

Por suerte, siempre hay para todos los gustos. Hay quienes gustan de tomar el mate amargo y otros dulce. A veces lo perfuman con cascaritas de naranja, un granito de café o canela y miel. Mis Rossi lo perfuman con hojitas de cedrón (una plantita que crece en el fondo del jardín), menta peperina y burrito (otras hierbas). Lástima que le ponen edulcorante (¡¡puaj!!) y, entonces, mi dueña -que detesta el edulcorante-, los reta. Por eso en esta casa siempre hay dos o tres mates funcionando (pa' todos los gustos, ¿no les dije?).

Dicen por estas tierras que el mate tiene un lenguaje y encierra palabras que expresan sentimientos. Por eso si alguna vez te dan un mate lavado es señal de indiferencia. Si te lo dan frío, peor, ¡te desprecian! En cambio, si el mate es dulce y espumoso significa amistad y cariño. El mate con canela, jejeje, envía un mensaje de interés. El mate amargo, en cambio, significa fuerza y coraje . Si una mujer le ofrece un mate dulce a un hombre es señal de amor. El mate con café implica que una ofensa ha sido perdonada y si tiene cascaritas de naranja te están diciendo "¡vení a buscarme!".

Ah, eso sí, el primer mate, es el "mate de los tontos". Nunca se debe ofrecer el primer mate pues suele salir un poquito frío. Un buen cebador de mates debe probar siempre el mate que está ofreciendo.

Bueno, mis amigos, los dejo por ahora con una foto del Despeinado cebando un mate.
A ver si la próxima nos reciben al Nano y a mí con un buen mate europeo.

13 comentarios:

Verdi el perro dijo...

pancho será un gustazo colega, porque en esta casa Castiza del centro de Madrid se toma mate amargo.
La bípeda que me cuidad es panza verde,nacida por esas tierras...
me convertiré en un perrito gauchero???
eso del asado a diario me encanto...
saludos paisano

Nano Frontera dijo...

Panchito, excelente crónica amigo, no tengo nada para agregar, sólo que a mi bípeda le gusta con cascaritas de naranja y él dice que es una porquería así, en fin que toman por separado y si no, lo toman como él quiere. patita guau guauu

Pancho dijo...

Verdi: buenísimo. Yo si queré ste llevo hijotas de cedrón para que pruebes.

Nano: el cedrón tiene como un gustito a cítrico que quizás sirva para empatar lo del mate con cascara de naranja o sin.

Patitaaaaaa

Pancho dijo...

Nadie ha dicho nada del Despeinado, che.

blas dijo...

Lo primero,es lo primero.El Despeinado,además de hacer buen mate,está muy guapo,o sea que tu dueña,tiene suerte.
Veo que el mate,es un arte y un ritual,así que yo esperaré a tomarlo cuando me lo preparen argentinos,porque sino,será un desastre.
Gracias,por postearlo,es muy interesante,yo tenia otra idea,pensaba que seria cómo hacer un té ¡Que bruto soy ché !jajaja
Un guaubeso

Nano Frontera dijo...

Yo no habia visto al despeinado che, esta tarde estaba???, se parece a mi hermano, buen mozo el muchacho dice mi bípeda, patita

Golfo dijo...

Vaya yo soy un ignorante, no sabia de la existencia del MATE. Me gustaria probarlo!!

Brocco dijo...

um... a ver... si la verdurita es gashega (de verdad) y en argentina hay muchos gashegos (de todo tipo)... tengo q saber preparar el mate, joé!!!

(ok, no tiene sentido)

el despeinado tien pies grandes, ein?

Verdi el perro dijo...

vamo a ve el post era sobre el mate o el despeinado ein? :P

Pancho dijo...

Sobre el mate, Verdi, pero sí, Brocco tiene razón. El despeinado tiene patas grandes.
Golfo, no te sientas mal por no saber. Hay un montón de cosas y costumbres de otros lugares que acá no llegan tampoco.
Blas, con gusto te haremos un buen mate cuando nos juntemos. Pero ¡hay que animarse! La práctica hace al buen cebador de mate.

Camila dijo...

A mi me gustó el mate, tengo un amigo argentino, Manuelito, que lo toma todo el tiempo y siempre que uno va a su casa recibe una buena tasa y un alfajor, ese Manuel es un amor... lástima que sea humano...
Besitos Panchito :o

Brocco dijo...

y los alquileres son baratos en buenos aires?

Buffy dijo...

JOEEEEEEEE! a ver.. el "despeinao"....... ¿es alquimistaaaaaaaaaa?
¡que ritual...!
A ver...tu que entiendes de eso.... (por algo eres de allá) ¿es igual que el té xino? que cuando te lo vas a tomar.. ya se ta pasao la sed? jajajjaja
(es broma Pancho, ya sabes que soy algo gamberrete, pero respeto muchisimo)
Me encantó que compartas secretillos de tradiciones y haceres de tu tierra... lo malo que aqui no hay ni los utensilios ni la "materia prima".....
un abrazote mu cariñoso mi amigo.