martes, noviembre 20, 2007

Zumbido

No sé si ustedes saben pero nosotros, los pequineses, tenemos algo así como una insuficiencia respiratoria.
Es que con la nariz chata como la tenemos, imagínense lo difícil que nos resulta respirar. Es como si uno tratara de meter aire por un plato. Lo peor es que hacemos tal ruido cuando nos agarra este ataque que interrumpimos cualquier conversación que los humanos estén teniendo en ese momento. Nadie puede seguir hablando cuando el perrito de la casa está teniendo un ataque cuasi asmático, de esos que si te descuidás, chan, aparecés en el cielo, con angelitos volando.
A mí me agarran de vez en cuando pero muy especialmente cuando me pongo nervioso.

¿Y por qué me puedo poner nervioso yo?, preguntarán ustedes.
¿De qué se puede poner nervioso un perro como yo que pasa las 24 horas comiendo carne picada, durmiendo en el sillón de plumas, correteando a los pajaritos y revolcándose en el pasto?
Ah, pues, ¿de que va a ser?

DE LA SITUACIÓN MUNDIAL, MUCHACHOS.

Ayer nomás, estaba yo tranquilo en mi dominio verde, comiendo un huesito de esos que quedan después de los asados pantagruélicos que hacen en esta familia cuando estos desalmados se ponen a hablar de si Estados Unidos esto, de si China lo otro, de si Estados Unidos aquello, de si China aquello otro, de si Estados Unidos..., de si China...

AAAAAH. DESESPERACIÓN.

Me dieron de ganas de decirles como dijo rey que tienen los españoles en la cumbre: ¿¿¿pero por qué no se callan???

Pero como no estábamos en ninguna cumbre y yo no soy el rey de los españoles empecé a sentir como se me cerraba la garganta. Ay, qué mal agüero cuando se te cierra la garganta. Y estos tipos seguían con que Bush y no Bush y a mí cuando me dicen Bush empiezo a ponerme como loco, se me salta el único ojo de la órbita. Es una cosa terrible. Y entonces sucedió lo inevitable. Interrumpí su charla con un zumbido que salía de mi garganta y de mi nariz achatada. Un zumbido que no tiene explicación onomatopéyica así que se lo tendrán que imaginar. Y claro, surtió efecto. Se callaron y vinieron a mi lado a ver qué me pasaba al grito de: ¡Pancho es antibushista!

Ese zumbido fue mejor que el "por qué no te callas" del rey español.

4 comentarios:

Girasol dijo...

Jejejjejejeje muy buena Pancho! espero que no se mucho problema ese zumbido...mejor dicho que no te zumbe mucho, hay que relajarse amigo.

Brocco dijo...

Oh, conozco algún perrico que más que un can parece un cerdito por sus dificultades respiratorias, jijiji. Tú dices zumbido... es un eufemismo, no? :P

Verdi y Gaucho tibetano en Madrid dijo...

pues yo (gaucho) tambien me dan esos ataques. tampoco tengo nariz...
pero quien carajo es ese Bush???
mejor ni escucharlo
Pancho, dice Verdi que vos sos el emperador??? cuidate.. emperador..
patita

Nano Frontera. dijo...

jajajaja buenísimo Pancho!!! yo también tengo eso que decís y el vete nos dijo algo de una vena que pasa por los pulmones..en fin que es bien feo cuando me agarra. Estuviste genial con tu antibushista tosesita jajaja patitaaa guau guau