Aclaración: Este post quizás no sea apto para nuestro amigo vegetal brocco aunque sí, mejor sí.Domingo por la tarde. Reunión de Rossis. Asado de ternera y ni un poquito. Mis amigos ibéricos no deben saber del quilombo este de las carnes argentinas pero Nano que vive por estos pagos entenderá lo que significa que el domingo hayan hecho un asado de nada más y nada menos que
ternera. Todos los que vivimos en este país sabemos que la Argentina tiene el doble de vacas que de habitantes. Las vacas caminan por la llanura de la pampa húmeda, comen su pastito tierno y tienen una vida bastante agradable hasta que bueno, zácate, las matan y ¡paf! se acabó. La Argentina tiene tradición de país ganadero. Lo de sembrar trigo vino después. Primero las vacas, che, pero como dice la canción del arriero: "las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas". Y no me digan que no es una casualidad que la literatura de este país se inicie con una obra titulada
El Matadero de Esteban Echeverría. ¿
Vosotros teneis al loco manchego ese del Quijote? Nosotros tenemos un matadero de vacas, che.
Porque, vamos, que carnear una vaca en el siglo XIX era de lo más común entre los gauchos. Y entonces era comer por dos días enteros hasta que sólo quedaba la "usamenta".
Pero aquí la carne siempre fue cara, mis amigos. Siempre. Porque como ya dijimos las vaquitas nunca fueron de los argentinos sino de los ganaderos argentinos, que no es lo mismo, ¿me entienden? Y a esta gente le importó siempre un reverendo pepino si los argentinos comían carne o polenta. Ellos sólo piensan en la carne a precio dólar. Y así es como llegan los mejores cortes al exterior a precios claramente altos. ¿O ustedes comen carne argentina muy barata, eh?
Cuestión que ahora hay un revuelo bárbaro porque el gobierno anda con que no puede ser que los argentinos no puedan comer carne. Y anda ahí batallando con los ganaderos que se creen los dueños de hacer lo que quieren porque son los dueños de las vaquitas. Y entonces uno va a la góndola del super y no hay nada de nada, che. Sólo pollo (que pa que lo voy a negar, yo no le hago asco a nada, chicos, que el pollo es lo más rico que hay) o pescado que ahora que viene semana santa....¡puf! se va a ir por las nubes. Caramba, que ese asadito de ternera que se hicieron ayer estos desgraciados ¡debe haber sido el último asado de ternera que quedaba en este bendito país! Y NI UN BOCADO.
Sólo me dieron un pedazo de pan.
Desgraciados.
Sigan comiendo pollo, ya van a ver.
Un día la revolución de los perros los va a obligar a comer de esas bolitas inmundas en nombre de la buena salud.
Snif.